El idioma más demandado para la traducción judicial es el francés. "Muchos países de África que en su día fueron colonias francesas, como Mauritania y Marruecos, tienen ese idioma como el oficial", explica la propietaria de la agencia A.T.I. de Vigo, Carmen García. En la interpretación, el portugués. También tiene su explicación. "Por razones obvias de fronteras por narcotráfico", dice esta profesional, en cuya agencia trabaja Rosa Gregorio, que ya tiene una experiencia de 4 años.

Los casos a los que asisten son muy variados. En verano, por ejemplo, no son excepcionales los procesos judiciales por accidentes de tráfico con turistas extranjeros. En cuanto a los idiomas que se les resisten, se encuentra el Wolof, de Senegal. "A veces nos lo piden, pero no tenemos intérpretes", concluye.