El sector de la construcción atraviesa un momento difícil en la primera ciudad de Galicia. La paralización del Plan General y la consecuente falta de suelo han reducido a menos de la mitad los visados de vivienda nueva el año pasado en Vigo. Los datos hablan por sí solos: en 2005 los arquitectos visaron 2.855 pisos, mientras que en 2006 no llegaron a 1.200 (1.199). Mientras, en el resto de municipios del área metropolitana la construcción goza de una mejor salud, llegando a triplicar a Vigo en cuanto a número de visados (3.656), y con casos sorprendentes como el de Redondela, que pasó de 93 licencias otorgadas por los arquitectos en 2005 a 582 el año pasado, es decir, casi seis veces más.

Las estadísticas facilitadas por la delegación viguesa del Colegio Provincial de Arquitectos no deja lugar a dudas. Vigo lleva más de cuatro años sin levantar cabeza en materia de construcción. Un ejemplo: en 2003, se llegaron a visar 3.095 viviendas, tres veces más que el año pasado. Este freno a la construcción, en numerosas ocasiones denunciado por la patronal de sector y los promotores inmobiliarios, ha provocado incluso malestar en las notarías viguesas, que se resienten de la paralización urbanística y la falta de nuevas licencias.

Pero el negocio de la construcción, según algunos estudios el primero de la comunidad en la generación de riqueza [Valor Añadido Bruto], ha buscado alternativas en los municipios que conforman el cinturón metropolitano vigués. Redondela, Porriño, Cangas, Baiona e incluso Pontevedra capital registraron en 2006 un importante incremento en la edificación de vivienda nueva.

Uno de los casos más destacados es el de Redondela, municipio en el que los arquitectos visaron el año pasado 582 pisos, frente a los 93 de 2005, lo que significa una subida del 525 por ciento. En Cangas se construyeron 746 viviendas, 267 más un año antes, o lo que es lo mismo, un 55,5 por ciento más. Más al Sur, el municipio de A Guarda literalmente duplicó el número de visados concedidos en 2006, alcanzando los 645, frente a los 307 del ejercicio precedente.

El área de Porriño y Salvaterra también concentra un importante desarrollo del sector constructor, en este caso impulsado por la implantación de empresas y el futuro puerto seco de Salvaterra-As Neves, según informaron fuentes del mercado inmobiliario. En el caso de Porriño, se pasó de 689 viviendas visadas en 2005 a 778 el año pasado. Y en Salvaterra el número de visados aumentó en 164, hasta alcanzar las 580 licencias concedidas por los arquitectos.

Suben los precios

Una consecuencia directa del bajo nivel de construcción en Vigo es la subida de los precios de la vivienda nueva y usada. Según los últimos datos oficiales del ministerio que dirige María Antonia Trujillo, el precio medio del metro cuadrado en la ciudad supera los 2.340 euros, un 11,8% más que un año antes, cuando se pagaba a 2.069. Se trata de los precios más altos entre las siete mayores ciudades gallegas.