El barómetro de hábitos de lectura y compra de libros de 2006 realizado por encargo de la Federación de Gremios de Editores de España no deja lugar a dudas: los gallegos son los terceros del Estado que menos leen, con un porcentaje inferior a la media nacional. Un diagnóstico que preocupa sobremanera a los educadores y profesionales de la lectura, aunque no tanto a los libreros, quienes no creen que sea un fenómeno achacable a esta comunidad autónoma. Y aun más: consideran que el futuro es halagüeño.

Pero si en algo coinciden todos es en que el hábito de la lectura nace en la más tierna infancia, y que los padres, al igual que los profesores, tienen en esta etapa una labor fundamental.

Ángeles Escribano (Vigo, 1956) es una profunda conocedora del tema. Profesora de Primaria y experta en literatura infantil, en la actualidad dirige la biblioteca del colegio "Emilia Pardo Bazán", en el barrio vigués del Chouzo.

A su juicio, la causa principal del poco hábito lector de los niños gallegos -fenómeno que extrapola al resto del país- reside en "las nuevas tecnologías, lo que yo llamo `era de los botones´, puesto que los menores pasan demasiado tiempo con la Play Station, los ordenadores o los teléfonos móviles".

También considera que, en alguna ocasión, son los propios educadores los que tienen su cuota de culpa en el desánimo de los escolares a abrazar la lectura: "A veces, se les obliga a leer lecturas muy espesas. Es necesario hacer una buena guía de lecturas".

A su juicio, "desde los 3 años" se puede animar a un pequeño a leer: "Existen libros con imágenes y pocas letras muy recomendables a estas edades. Hay muchos niños a quien les gusta leer, pero ellos aún no lo saben. Debe de ayudárseles a descubrir que, realmente, es una actividad que les gusta y divierte", razona la docente.

Fomento de la lectura

En su receta para el fomento de la lectura infantil, Ángeles Escribano destaca las actividades de animación, como los cada vez más de moda "cuentacuentos". Entre sus recomendaciones, una buena mezcla de clásicos y títulos de nuevo cuño: "Si tengo que dar el nombre de algún `inmortal´, me quedo con los cuentos de Andersen".

Y a los padres, un consejo claro: "Que lean con ellos, que comenten e investiguen los gustos de sus hijos. ¡Ah!, y si dan ejemplo leyendo, mejor que mejor", explica la profesora viguesa.