Su traslado requiere idéntico mimo al de las más prestigiosas obras de arte, pues la simple rotura de una minúscula rama significaría "un desastre". La Fundación Sales inauguró ayer por la tarde una exposición de bonsáis conseguidos durante años de cuidados por aficionados vigueses y que a la venta alcanzarían cifras astronómicas.

La muestra está integrada por cerca de cuarenta ejemplares cuyos propietarios pertenecen al Club Bonsái Vigo, que suma varios centenares de socios. Permanecerá abierta en el jardín Sales, en la avenida de Europa, hasta el próximo lunes, día 19.

Las estrellas de la colección, explica Conchi Gonzáles, directora botánica de la fundación, son un madroño de trescientos años, un arce japonés, que alcanza el siglo de longevidad, y una azalea "impresionante", de unos cincuenta años. Estas plantas no buscan comprador, pues son "como hijos" para sus dueños, pero en la tienda está a la venta, entre otros bonsáis, un arce japonés de menos de cien años por 1.500 euros.

Este arte oriental persigue una planta "equilibrada y armoniosa" en la que copa y tronco guarden proporción a igual que las ramas entre sí. Para lograrlo se requieren "años y años de poda, trasplantes y riegos a diario".

Gonzáles, que se confiesa una aprendiz de la técnica, opina que los aficionados deben ser personas "con mucha paciencia y visión de futuro". "Tienes que observar el árbol y saber qué yema quieres que brote y de qué forma", explica. Olvidarse de regarlo un día puede significar su muerte, por lo que "es mejor no dejárselo al vecino, ni siquiera a tu mejor amigo", bromea.

Aun así asegura que cualquiera puede lograr su propio bonsái y durante la exposición los propietarios de las colecciones están a disposición del público para resolver sus dudas. También se organizan talleres en los que se demuestra cómo cualquier planta, desde una secuoya hasta una camelia, puede transformarse en una minúscula obra de arte. El bonsái que se obtenga cada día se sorteará después entre los asistentes.

La muestra, de carácter gratuito, supone además una buena oportunidad para visitar el jardín y el vivero de la fundación, diseñados por el paisajista vigués Francisco De Sales Covelo con obra en todo el mundo: "Tiene un aire oriental y un encanto especial". La exposición estará abierta durante toda la jornada de hoy y el lunes, mientras que el domingo sólo lo hará por la mañana.