El arquitecto Jaime Garrido alerta de que bajo la fortaleza "hay minas abovedadas de gran valor"

Jaime Garrido.
C.G.M. / VIGO
"Cualquier arquitecto que proyecte una actuación en un recinto histórico debe tener un conocimiento perfecto sobre el mismo". Así de tajante se mostró ayer el arquitecto Jaime Garrido, experto en cuestiones relacionadas con el patrimonio histórico y en construcciones de carácter militar, al referirse a la sede institucional que el Concello se plantea construir en el subsuelo de la fortaleza que corona el monte del Castro.
"Me llevé una gran alegría al leer que proponían el derribo de `El Castillo´, un edificio `pastiche´ construido de forma ilegal en 1949. También me parece acertado poner en valor la fortaleza del Castro, tema sobre el cual ya he debatido con el director xeral y la delegada de Patrimonio; pero hay que tener cuidado a la hora de construir en el primer recinto amurallado, porque en el subsuelo se conservan las minas abovedadas que, en 1719, salvaron de morir a muchos vigueses del ataque de los morteros ingleses".
En 1912, relata Jaime Garrido, Jenaro de la Fuente ya advertía de la existencia en el primer recinto de la fortaleza -el segundo se conserva en parte y el tercero se perdió- de minas cuya recuperación "sería útil bajo el punto de vista de la curiosidad del turista".
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