J. Pastoriza/ Ch. García / VIGO

Contenedores de basura y papeleras se han convertido en los elementos del mobiliario urbano preferidos por los gamberros. En lo que va de año han sido destrozados o quemados en la ciudad más de medio millar, según los datos aportados ayer por el Concello. Catorce por semana. Una cifra insólita provocada por las acciones de los vándalos las noches de los fines de semana, pero que ha contribuido a disparar la huelga del metal que paralizó la ciudad durante 20 días el pasado mes de mayo, en la que se quemaron decenas de contenedores en las calles del centro. Los desperfectos en estos seis meses provocaron gastos por más de 100.000 euros en la reposición de los recipientes dañados o destruidos. En muchos casos los autores de los daños también la emprendieron con las barras de protección, lo que incrementó el gasto en 2.500 euros más.

El vandalismo ha aumentado con respecto a 2005 y en seis meses ya se superan con creces los desperfectos del año pasado. Entonces, hasta septiembre, la Policía Local había contabilizado 492 actuaciones por daños en la vía pública, que incluían, además de los destrozos en los contenedores y papeleras, pintadas y rotura de macetas, plantas y agresiones a otros bienes del mobiliario. Este año, en el primer trimestre, los agentes municipales denunciaron a 20 personas por actos vandálicos. La mayoría de los autores, sin embargo, no llega a ser identificado. El centro, donde más policía hay, es curiosamente el lugar en el que se cometen más daños.

Contenedores domésticos

Los contenedores verdes, donde se deposita la bolsa de basura doméstica, son los más afectados por los destrozos. En seis meses han sido dañados o quemados 269, una cifra récord alcanzada en parte debido a la huelga. Los bomberos tuvieron que intervenir con frecuencia los días de paro en el sector para sofocar los incendios en los contenedores. Más de 50.000 euros le costó al Concello reponerlos. Las papeleras, más fáciles de romper, son los segundos elementos predilectos de los gamberros, que inutilizaron 166, prácticamente una por día.

Sin embargo, también las isletas de reciclaje de residuos son objeto frecuente de desperfectos. Desde enero fueron quemados, robados o estropeados 75, de los que un tercio correspondían a la recogida de papel y cartón y otros tantos al depósito de pilas usadas. Precisamente, las tapas de los bidones destinados a reciclar este tipo de materiales son robadas a menudo. La empresa encargada de la gestión, Vigo Recicla, repuso 169. Otros 21 contenedores destrozados estaban destinados al aprovechamiento de envases. La empresa encargada de la gestión de los residuos reciclados destinó en 2005 más de 71.000 euros a gastos de reposición de contenedores de reciclaje de todo tipo. Este año supera ya los 40.000 en el primer semestre.

La ofensiva contra el vandalismo emprendida en 2004 incrementó las denuncias a los autores de daños al mobiliario. Ese mismo año fueron sancionadas 60 personas y detenidas otras dos. En 2005 la cifra aún fue superior: 84 intervenciones policiales con 34 identificados y 20 detenidos. Las detenciones se practican cuando los desperfectos causados superan los 400 euros de cuantía.