En los supermercados aumentan, por ejemplo, las ventas de agua y refrescos. Carlos Vila, responsable de alimentación del Corte Inglés explica que "es normal en verano este tipo de picos pero con la ola de calor, se nota más. En consumo de agua y refrescos podemos tener un incremento del 60%, por lo que nuestros pedidos para esos productos se duplican".

En un puesto de helados, María de los Reyes, dice: "Vienen niños y también mayores, compran de todo, pero sobre todo estos días y a partir de la tarde".

En la floristería "Príncipe Floristas", Sandra explica que el calor afecta a todas las especies y para ello se tienen cuidados especiales: "Las flores duran la mitad de tiempo de lo normal. La especie Lilium, por ejemplo, que en invierno aguanta 10 días, ahora aguanta 5. Lo que hay que hacer es cortarlas más veces de lo normal y cambiarles el agua también de modo más frecuente".

En el solarium Iscaria, Lucía Alonso, aclara que incluso con la llegada del sol, siguen teniendo afluencia de clientes que desean broncearse: "Muchas de las personas que vienen continúan trabajando y no pueden ir a la playa. Ahora mismo han venido dos chicas que no encontraban sitio en la playa y se han venido aquí". Lucía comenta que donde más se nota la llegada del calor es en el departamento de estética: "Depilaciones, cremas y otros tratamientos son los habituales".

En la heladería Capri-2, Cristian explica que se están vendiendo muy bien los granizados, pero, mientras por un lado el calor beneficia el negocio, por otro, "la escapada de la gente a la playa nos priva de ellos hasta las 6 de la tarde en que vuelven". Respecto del estado de los helados y de los productos, ·"es evidente que el calor afecta pero para ello se tienen remedios. Los motores de los refrigeradores funcionan peor, lo que hay que hacer es vigilar su limpieza", añade el dependiete.