Jose L. Fernández / VIGO

Valadares celebró ayer su romería en el Monte dos Pozos. Después de una semana de incertidumbre por la suspensión de varias fiestas gastronómicas al aire libre -en virtud del decreto-ley que prohíbe hacer fuego en el monte-, la organización cumplió el programa de los festejos aplicando estrictas medidas de seguridad sobre los asadores.

Ese dispositivo especial de prevención permitió que las tres fiestas programadas - la dedicada al pulpo, a la sardina y a los socios del centro cultural de la parroquia- se desarrollasen con total normalidad y sin intervenciones por parte de las fuerzas de seguridad ni de Medio Ambiente. Para ello, la zona para el asado de las sardinas y la preparación del pulpo estuvo controlada por una veintena de personas; el recinto quedó cercado por una verja metálica; y las pistas forestales se limpiaron y encharcaron de agua. Además, los organizadores disponían de un fogón para las brasas, varios extintores y un camión cisterna con 11.000 litros de agua.

A mediodía, el vicepresidente de la comisión de fiestas, Gregorio Álvarez, aseguraba que todo estaba "bajo control", y el riesgo de incendio era "prácticamente imposible". "Ya no es un fuego en espacio abierto, porque está todo vallado y asamos dentro del fogón. Incluso aconsejamos a los visitantes que no fumen [también lo prohíbe la ley], pero es sólo una recomendación", decía.

El presidente de la comisión, Elisardo da Costa, estaba satisfecho con las medidas de seguridad pero se mostraba molesto con la citada ley. "Llevamos más de 20 años celebrando esta fiesta y jamás hubo ningún accidente; la gente siempre se ha comportado de un modo muy cívico".

Da Costa se quejaba además de la ausencia de representantes municipales en la romería: "Este año sólo ha asistido la concejala de Cultura, Marta Iglesias; no vimos a nadie más. Lo que ocurre es que este año se ha despreciado esta fiesta, quizá porque ahora estamos en el punto de mira, pero la romería está incluida en el programa de actividades oficiales del Cristo de la Victoria", recordaba el directivo.

La experiencia de Valadares sirvió como referente a otras fiestas populares, como reconocía Eduardo Comesaña, de la directiva del Centro Cultural de Cabral: "Venimos a tomar ejemplo, porque la semana que viene celebramos la romería del pan de millo y estamos bastante preocupados". Sobre el polémico decreto-ley, Comesaña aseguró que "es una medida demasiado contundente, y que no se adecua a las características de Galicia, donde la gastronomía al aire libre está a la orden del día".

Al final de la jornada, la organización de Valadares estimaba la asistencia a los festejos en más de 8.000 personas.