El Concello y los vecinos de Coruxo ya disponen del informe técnico preliminar sobre el funcionamiento de la depuradora de aguas residuales del Lagares. En este trabajo se proponen 23 medidas correctoras para evitar la emisión de olores al exterior. El concejal de Medio Ambiente calcula que en el plazo de dos meses podrán solucionarse las anomalías detectadas en esta planta. Mientras tanto, las autoridades locales proponen realojar durante los fines de semana a los afectados en una residencia u hotel.

Los controles sobre el funcionamiento de la EDAR (estación depuradora de aguas residuales) del Lagares, iniciados el 20 de julio por la empresa Ingeniería de Vertidos, S.L., revelan las anomalías estructurales y de mantenimiento de la planta de Coruxo que apuntaban desde el Concello.

Los técnicos han analizado la presencia de tres gases: sulfuro de hidrógeno (SH2), metano (CH4) y amoniaco (NH3). El primero ha sido detectado también en las mediciones realizadas en las viviendas próximas, aunque los niveles detectados no suponen peligro para la salud, según los técnicos municipales. En el informe, sin embargo, se reconoce que "las habituales operaciones unitarias y procesos que tienen lugar en esta depuradora, la gran superficie de exposición de los distintos depósitos al ambiente y la proximidad a las viviendas y a una vía de comunicación (...) hacen que las emisiones de posibles olores causen una importante afección al entorno".

En ocho puntos concretos de la planta de Coruxo se ha detectado la presencia de SH2 y CH8, según se detalla en este trabajo. De estos análisis se desprende también "una correlación entre el grado de humedad de los biofiltros y las emisiones de SH2, de modo que a mayor humedad aparente apenas se emite SH2".

Para "minimizar la generación de olores desagradables", en el informe técnico se detallan hasta un total de 23 "medidas correctoras", entre las que se incluyen la colocación de una pantalla vegetal por la avenida Ricardo Mella que se prolongue hasta la calle Muiños, y otra paralela al vial de acceso desde el edificio de control hasta pretratamiento. Otras actuaciones apuntan a la necesidad de "cubrir y desodorizar" diversas partes de la depuradora del Lagares, ya que se reduciría la emisión de olores al exterior. La última medida plantea ampliar la zona de exclusión en el perímetro de la planta, mediante la expropiación de terrenos y viviendas. Una docena de propietarios contempla esta posibilidad y ha iniciado ya negociaciones con el Concello.