Todas las asociaciones vecinales manifestaron su desacuerdo con la medida que les "perjudica enormemente pero somos conscientes de la difícil contestación a la ley", afirmó José Couñago, responsable de Fiestas de la Federación Veciñal.

José Antonio González, presidente de la comisión de fiestas de Candeán, se quejó de que "este es un problema social gravísimo para las parroquias rurales de Vigo. Es un decreto puesto por motivos políticos y los perjudicados siempre son los vecinos".

Los afectados coincidieron en que "esta situación cansa a los que, año tras año, organizamos las fiestas. No tenemos ningún apoyo de la administración para hacerlas y gastamos mucho dinero y fuerzas en ellas", criticó José Rodríguez, vecino de Beade. Se quejaron de que la norma "va en contra de la economía gallega. Esto nos perjudica a todos: desde el marinero que pesca la sardina hasta el último que las asa", lamentó Elisardo Dacosta, responsable de las fiestas de Valadares. "Manifiesta el desconocimiento político de Galicia, porque tenemos una vegetación y unos riesgos muy diferentes a los de las zonas del interior", continuó José Antonio González, de Candeán.