Tres empresas optan formalmente a la construcción de cien viviendas en las antiguas instalaciones militares de Barreiro después de que la Gerencia de Urbanismo hubiera optado por un procedimiento restringido, "invitando a participar a tres o cuatro entidades con la solvencia necesaria" para acometer el proyecto, tras quedar desiertos dos concursos anteriores.

El primero tuvo lugar hace ya dos años y posteriormente se abrió un procedimiento negociado que tampoco dio resultado, pese a las consultas con distintas empresas del sector.

Los responsables de Urbanismo sostienen que "a pesar de haber quedado desierta en intentos anteriores, la operación es viable"

En su opinión, "a la subasta no se presentó nadie porque el sector inmobiliario le cogió miedo a una cláusula en la que se obligaba a vender los pisos a quien determinara el Concello, tras una selección pública, y en la que se valorarían parámetros como fijar población, niveles de renta o edad, ya que se daría preferencia a los jóvenes".

La parcela destinada a edificación abierta plurifamiliar tiene 4.000 metros cuadrados, es de forma sinuosa con frente a la zona verde y tiene como carga real la de costear las obras necesarias para completar la urbanización prevista en el PERI.

La superficie máxima edificable es de 13.500 metros cuadrados, de los que 12.000 se destinarán a uso residencial. Los bloques tendrán cuatro alturas y en total se construirán cien viviendas, "que es el mínimo que garantiza la viabilidad económica de la actuación".

La federación vecinal "Eduardo Chao" es una de las entidades que optan a la construcción de estas viviendas de protección autonómica en lo que sería la primera actuación de importancia del movimiento vecinal vigués dentro del cambio de rumbo aprobado en las jornadas de debate celebradas a principios del pasado mes de diciembre y donde se optó por entrar en el mundo de la prestación de servicios directos a los ciudadanos.