El gobierno local está dispuesto a poner coto a los ruidos nocturnos que generan los locales de copas en el centro de la ciudad. En el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal el uso urbanístico para este tipo de actividades estará expresamente prohibido en toda la zona central.

Aunque de forma general, en el documento urbanístico, ese uso para actividades de ocio consideradas como locales de copas estará muy restringido en todo el casco urbano, en la área concreta del centro quedará prohibido.

Sobre todo en las zonas más conflictivas en la actualidad, como son las de Churruca, Areal, Rosalía de Castro y plaza de Compostela. En los entornos de estas calles el nuevo Plan Xeral vetará, considera "cerrado el uso para locales de ocio con música", es decir los considerados bares de copas.

La iniciativa se planteó a raíz de las denuncias realizadas por vecinos de las zonas afectadas y de los análisis de las mediciones de ruidos nocturnos por parte de los técnicos, tanto municipales como de otros estamentos oficiales.

Tras el estudio de los datos se llegó a la conclusión de que el nuevo ordenamiento urbanístico de la ciudad debería dar cobertura legal a las decisiones que, sobre restricciones a este tipo de actividades, adoptasen las autoridades municipales. Por ese motivo se incorpora la prohibición de usos en el nuevo Plan Xeral.

De forma pararela, y mientras las especificaciones del Plan no entran en vigor -falta la contestación de alegaciones y las aprobaciones provisional y definitiva- el gobierno municipal ultima la declaración como "saturada de ruidos", a la zona del centro delimitada por las mencionadas calles. La declaración entrará en vigor a finales del que mes que ahora comienza.

Ese hecho provocará que Urbanismo no otorgará nuevas licencias de apertura a locales de copas en el ámbito, y aplicará una especial vigilancia en cuanto a los niveles de ruido de los establecimientos que ya existen en la actualidad.

La incógnita, con la aplicación de esas medidas, es qué pasará con los establecimientos que ya funcionan ahora y que en un número importante casi llenan las citadas zonas. El gobierno municipal pretende, en aplicación de la normativa de saturación, no autorizar el traspaso de locales. Es decir, cuando un establecimiento cese en su actividad no se permitirá que un nuevo propietario inicie una nueva explotación del mismo.

Las medidas pretenden que, con el paso del tiempo, los usos de ocio de la zona central vayan evolucionando hacia otros contenidos que no sean solamente los locales con música, y que estos se diversifiquen en más zonas y no se concentren tanto como ocurre ahora.