21 de enero de 2009
21.01.2009
Copenhague

Bautizada Emma Tallullah, tercera hija de la princesa Marta Luisa de Noruega

20.01.2009 | 18:39
Fotografía cedida por la Casa Real Noruega de la tercera hija de la princesa Marta Luisa de Noruega y de su esposo, Ari Behn, quien fue bautizada con el nombre de Emma Tallulah Behn en la capilla real del castillo de Akershus en Oslo, Noruega,

Emma Tallullah Behn, tercera hija de la princesa Marta Luisa de Noruega y Ari Behn, fue bautizada hoy en la capilla del Palacio Real de Oslo, en una ceremonia a la que acudió la familia real noruega al completo.

Entre los 214 invitados al bautizo figuraron los reyes Harald V y Sonia, los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit y los padres de la pequeña, así como la familia Behn, el ministro noruego de Cultura, Trond Giske, y amigos de Marta Luisa y su esposo.

Emma Tallullah, de 4 meses de edad, tuvo 7 padrinos: Marianne Solberg Behn, su abuela materna; su tía, la princesa heredera Mette-Marit; la princesa Alexia de Grecia; Christian Udnu00E6ss, cuñado de Ari Behn; y Carl Christian Christensen, Anbju00F8rg Su00E6tre Hu00E5tun y Sigvart Dagsland, amigos de los padres.

Su abuela materna fue la encargada de llevarla a la pila bautismal y de pronunciar, junto con Mette-Marit, los discursos durante la ceremonia.

Séptima en la línea de sucesión al trono, Emma Tallullah es la quinta nieta de Harald y Sonia, abuelos también de Ingrid Alexandra, de 4, y Sverre Magnus, de 2, hijos de Haakon y Mette-Marit, así como de Ingrid Alexandra (5) y Leah Isadora (3), hermanas mayores de Emma.

El vestido que llevó la pequeña fue diseñado por la princesa Ingeborg, madre de la princesa heredera Marta, en 1920.

Todos los descendientes del rey Olaf lo han llevado en su bautizo, a excepción de Ingrid Alexandra, que llevó el vestido diseñado para el propio Olaf, su bisabuelo.

El bautizo estuvo oficiado por Gunnar Nu00E6sgeim, párroco de Lommedalen, comunidad a la que pertenecen los padres de la pequeña.

Hasta ahora los cinco otros nietos de los reyes Harald y Sonia habían sido siempre bautizados por el obispo de Oslo.

La capilla del Palacio Real fue decorada para la ocasión con tulipanes rosas, rosas amarillas y ramitas en las ventanas, el altar, la pila bautismal y los bancos.

Tras la ceremonia, los reyes celebraron una recepción en el Palacio Real para los invitados más allegados.

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