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Entrevista | Ángeles Vázquez Conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático

«Si hay ayuntamientos que no reducen las fugas de agua en la red, no nos va a quedar otra que sancionar»

«Hay que analizar la construcción de embalses en el sur de Pontevedra, pero con una planificación y con estudios técnicos a largo plazo. Estamos hablando del horizonte de 2070»

Ángeles Vázquez, en su despacho.

Ángeles Vázquez, en su despacho. / Jesús Prieto

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Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

Tras meses sin caer una gota y con temperaturas más elevadas de lo habitual, la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, mira satisfecha la lluvia que golpea la ventana sin importarle que las intensas precipitaciones de este miércoles hayan deslucido su recorrido durante un acto institucional por las calles de Ponteceso. El cambio en la climatología es un alivio para los embalses, pero la Oficina Técnica da Seca mantiene de momento la alerta por sequía.

Las lluvias han vuelto a Galicia. ¿Son suficientes para aliviar la situación de sequía?

Llueve, pero el agua que cae estos días no va a impedir que sigamos en una situación, que si bien no es dramática, sí obligó a tomar medidas. De hecho, se reunió esta misma semana la Oficina Técnica da Seca y ahí se determinó continuar en la misma línea. Es decir, tenemos dos ríos y dos zonas concretas que continúan en alerta: son un total de 32 ayuntamientos. Es el Anllóns y también el Lérez. Seguimos muy de cerca la situación de Baiona y la del embalse de Zamáns. Y luego seguimos teniendo 35 ayuntamientos que están en prealerta. La gran diferencia es que en unos sitios hay recomendaciones y en los otros están las prohibiciones. Se analizó además la situación de los embalses. Ahora mismo están en un 62,5% frente al 66% de la semana anterior.

¿Y qué perspectivas tienen de cara a los próximos meses?

Tenemos que seguir el día a día, pero esta semana supone un alivio. Hubo un fenómeno que agravó la situación, que fueron las evaporaciones. Tuvimos un verano, el mes de junio, julio y casi hasta el día 20 de agosto, donde hubo muchísima evaporación, pero fueron además los meses más secos y menos lluviosos de la serie histórica, de los últimos 30 años. Tuvimos problemas pero muy puntuales sin llegar a hacer ni grandes cortes ni que las empresas tuvieran que hacer parones. Es decir, vivimos una situación de normalidad.

Con el cambio climático estas sequías pueden volver a repetirse en el futuro y la Xunta planteó la construcción de más embalses. ¿Van a iniciar algún estudio para analizar la viabilidad de estas presas?

No podemos fiar todo única y exclusivamente a una opción. Lo primero que tenemos que atajar son las pérdidas en la canalización. En el año 2019 la Xunta se pone en contacto con los concellos, legisla, y se subvencionan auditorías de la red al 100% para localizar esas fugas. Ya tenemos 244 ayuntamientos con auditorías. Y el 50% recibió ayudas para acometer actuaciones de mejora, pero todavía estamos en una media de un 28% de pérdidas. Nunca deberíamos estar por encima del 20%, que aun así es una barbaridad. Esa vía es principal, es primordial. Queremos que los 313 concellos tengan las auditorías. Esa es una vía. Otra son las aguas subterráneas. Pero no podemos descartar ni presas ni embalses. Es un debate que tenemos que abrir. Tenemos que avanzar en los distintos estudios, es cierto que no hay ninguno cerrado. Entre el año 2019 y el año 2022 se abordó para la zona de Vigo, para la zona de Pontevedra. Pero al final las conclusiones, tanto en Eiras como en Zamáns, fueron que estaba garantizado al 100% el consumo para la población. Pero estamos en el año 2026, con lo cual vamos a seguir avanzando porque tenemos una planificación hasta el año 2070 y no hay nada cerrado, pero sí es cierto que hay que pisar el acelerador para seguir estudiando y habrá zonas donde se tendrá que analizar.

¿En qué zonas?

No tenemos zonas determinadas. Pero hay una concentración de población muy importante en lo que es el sur de Pontevedra. Ahí tenemos que analizarlo. Pero además de las competencias que tiene Augas de Galicia, hay competencias repartidas con la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y, por lo tanto, hay zonas en las que tenemos que avanzar, no solo la Xunta de Galicia, sino hacerlo de la mano del Ministerio. Pero eso no nos puede frenar. Tenemos que avanzar. Lo sucedido este año se puede repetir de manera paulatina y aunque ahora tenemos garantizada agua para la población y no hubo grandes problemas, eso no quiere decir que estemos de brazos cruzados. Debemos tener una planificación.

Precisamente el alcalde de Vigo pide construir una presa en el río Oitavén. ¿Es una de las opciones que barajan?

Hay estudios que nos decían que no era necesario justo en esa zona, lo cual no quiere decir que no lo podamos volver a retomar, pero con una planificación. El alcalde de Vigo es muy dado a lanzarlo, pero tiene que hacer las aportaciones necesarias y debe haber un estudio en conjunto. En todo caso, no es algo que tengamos cerrado, ni que vayamos a hacer ya. Simplemente, creo que es necesario abrir un debate, pero un debate donde lo que tenga que primar sean los estudios técnicos de las partes necesarias, de los ayuntamientos, de la comunidad autónoma y a nivel estatal.

Pero esos estudios técnicos están pensados en todo caso a largo plazo, ¿no?

Son estudios técnicos en los cuales tenemos que pensar a largo plazo y hablamos del año 2070.

Ahora mismo están revisando en masa las concesiones de agua y se han extinguido ya más de un millar de derechos. ¿En qué fase están estos trabajos?

Tenemos concesiones de los años 30, de los años 60, y algunas se quedaron obsoletas. Lo que estamos haciendo ahora mismo es actualizar el registro de aguas. Para ello, revisamos 19.000 expedientes. El 50% ya los tenemos auditados. De ese 50% hubo dos tercios que los adaptamos a las necesidades existentes. Hay otra parte en la que se procedió a su caducidad y esperamos concluir absolutamente los estudios en el año 2027 con un presupuesto de más de 6 millones de euros, donde están trabajando un total de 60 personas.

Dice que algunas concesiones se adaptaron. ¿A qué se refiere?

Actualizarlas, porque había concesiones que estaban a nombre de una empresa o un particular, que ya no existe. Hay concesiones por una determinada cantidad, por ejemplo, 10 litros, que ahora son 18.

¿Y hay concesiones en las que se ha detectado que estaban captando más agua de la que tenían autorizada?

Ahí lo que hacemos es un seguimiento y si se detecta, Augas de Galicia hace las notificaciones correspondientes al respecto. Hay auditorías y un control.

Se plantea la construcción de nuevos embalses, pero los expertos apuntan a otra alternativa que es aumentar el tamaño de los que ya existen. ¿Eso lo están barajando?

Sí, podemos hablar de recrecer o de profundizar. Pero tiene que haber una balanza. No podemos hablar de recrecer un embalse si eso afecta a una infraestructura. Debemos evaluar si ese recrecimiento va a tener valor y ver las consecuencias y los objetivos. No es un trabajo fácil ni ligamos el futuro de Galicia a nuevos embalses y nuevas presas. Pero hay que estudiarlo. Es un debate al que no hay que temer. Tiene que haber los estudios necesarios. Con el agua no se juega. Y los alcaldes tienen que tener claro que una cosa es la concesión y otra es que el agua pertenece al dominio público hidráulico. Por lo tanto, no podemos decir «esto es mío». Es el caso ahora mismo de Vigo y Baiona. Ni Baiona tiene que pedirle el favor a Vigo, ni Vigo le tiene que hacer un favor a Baiona. Baiona tiene que hacer la solicitud del enganche y Vigo no le regala agua a Baiona, porque se la cobra. El problema es que el alcalde de Vigo no está pagando el canon a la Xunta de Galicia, con lo cual tiene un negocio doble.

La Xunta encargó un estudio para analizar la posible explotación de 19 masas de agua subterránea. ¿En qué fase está?

Lo tenemos muy avanzado. Hemos detectado que las masas están muy compartimentadas. Concluimos la digitalización de los piezómetros. Tenemos un total de 33 en el territorio. Instalamos unos sensores para ver cómo evolucionan estos acuíferos. Y ahora vamos a la siguiente fase. Veremos la viabilidad tanto económica como del recurso. Pero ya se ha detectado que son aguas de muy buena calidad. Sería un recurso pensado para zonas pequeñas como aldeas, nunca para una gran ciudad.

¿Será necesario incrementar las inversiones para dotarse de nuevas infraestructuras que ayuden a paliar las situaciones de sequía?

Augas de Galicia viene incrementando de manera paulatina su presupuesto. Sin duda hay prioridades que son fundamentales como adaptar la red de depuradoras para poder reutilizar las aguas residuales. Es un estudio que ya tenemos avanzado por zonas porque es un tema importante y trascendental, sobre todo para las empresas. Tenemos ya el caso de Ence, que está reutilizando el agua y empezamos a estudiar aplicar este reaprovechamiento a empresas de polígonos como puede ser el de Curtis. Y también tendríamos que hacerlo en la zona de Pontevedra. No tiene que ser en todos los lugares. Hay que analizar el coste-beneficio. Y de la misma manera los concellos se tienen que concienciar de que no se pueden hacer baldeos con agua tratada potable. El papel de la Xunta es establecer una red de depuradoras que permita reutilizar el agua y a partir de ahí la propia empresa tira de ese recurso y también el ayuntamiento.

En Galicia las tarifas que se cobran por el agua son muy bajas y solo cubren una parte de los costes que supone prestar el servicio. ¿Deberían los concellos incrementar el recibo?

El que consume tiene que pagar y el que contamina tiene que pagar. Hay que ver qué tipo de gestión están haciendo los ayuntamientos. Hay concellos que gestionan muy bien y hay otros que pueden llegar a tener pérdidas de un 70%, pero ahí no podemos dejar que sea el consumidor de a pie el que pague absolutamente todo. De nada sirve que la tarifa sea muy barata, si al final luego el ayuntamiento no va a hacer ninguna gestión y se va a encontrar con pérdidas monumentales. Sin duda no se trata solo de incrementar el recibo, sino de hacer una buena gestión.

En cuanto al tema de las fugas de agua en la red, ahora están en el 28%. ¿Están los concellos haciendo los deberes para evitar estas pérdidas?

En los dos últimos años el trabajo fue fantástico. Se hicieron 244 auditorías, pero hay que llegar a 313. El resultado aún no es el esperado, porque por ley debemos reducir las fugas al 20%. Debemos disminuirlas muchísimo más. Desde la Xunta entendemos que la vía no es continuamente la sanción. El dinero de la sanción debe invertirse en la mejora de la red. Pero bien es cierto que si al final hay ayuntamientos que deciden no adaptarse, no nos va a quedar otra. Y pongo como ejemplo Vigo con pérdidas del 25%. Pero el caso de Santiago tampoco es bueno, ni el de A Coruña.

¿Si no reducen las fugas de agua los sancionarán entonces?

Efectivamente, nosotros tenemos que velar por los ciudadanos. Tiene que haber un cumplimiento. Dicho esto, es mejor que los ayuntamientos se conciencien. Es mejor que lo que van a pagar en sanciones lo vayan haciendo en obras. Y ahí tendrán nuestra ayuda, ayuda en el sentido de que agilizamos lo máximo posible las autorizaciones, simplificamos muchísimo.

¿Están aumentado los episodios de contaminación biológica en las playas? ¿A qué lo achaca?

La Xunta está al lado de los ayuntamientos. Pero hay competencias que son únicas y exclusivas de los concellos. Y en ese sentido está la parte del saneamiento. En saneamiento se está haciendo un gran esfuerzo. Y luego de cuando en vez, resulta que hay alguna fuga. Los ayuntamientos tienen que saber qué es lo que les está ocurriendo. Este verano hubo temas concretos en zonas muy concretas, pero hay que decir que en el 99% de los casos de playas con bandera azul no hubo ni un solo problema. Ahora sí, tenemos que decirle a los ayuntamientos que hay que llegar al 100% y no puede ocurrir eso.

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