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Medio Ambiente

Bruselas tendrá en cuenta un estudio liderado desde Vigo para elaborar su lista de contaminantes del suelo

La Comisión Europea confirma que la investigación de la UVigo sobre residuos de pesticidas será considerada al seleccionar las sustancias que deberán vigilar los Estados

Agricultores recogiendo la cosecha.

Agricultores recogiendo la cosecha. / E.P.

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R.V.

Una investigación coordinada desde la Universidade de Vigo ha llegado hasta el Parlamento Europeo y será tenida en cuenta por Bruselas a la hora de definir qué contaminantes deben vigilarse en los suelos de la Unión. La Comisión Europea ha confirmado que considerará las conclusiones del estudio, publicado a comienzos de año en Nature, durante la elaboración de una futura lista indicativa de contaminantes del suelo en la que estarán incluidos los pesticidas y sus metabolitos.

La Comisión comuncia que los resultados del trabajo serán incorporados como nueva evidencia científica al proceso de selección de sustancias que deberán tener en cuenta los Estados miembros cuando decidan qué contaminantes controlar.

La respuesta se produce después de que el eurodiputado socialista César Luena llevase el pasado febrero a la Comisión las conclusiones del estudio coordinado por la Universidade de Vigo, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (JRC) y la Universidad de Zúrich. Luena preguntó expresamente cómo iban a integrarse esos resultados en la aplicación de la nueva normativa europea sobre suelos, si los actuales métodos para autorizar pesticidas reflejan correctamente su impacto sobre la biodiversidad subterránea y qué medidas adicionales pensaba adoptar Bruselas.

Pesticidas en siete de cada diez suelos analizados

El trabajo que originó las preguntas fue publicado el 28 de enero en Nature. Los investigadores estudiaron 63 pesticidas en 373 puntos de 26 países europeos, incluyendo tierras agrícolas, praderas y bosques. Encontraron al menos un residuo en el 70% de las muestras.

El hallazgo más relevante no fue únicamente comprobar la extensión de esos compuestos. Los pesticidas resultaron ser el segundo factor que mejor explicaba los cambios en la biodiversidad del suelo, únicamente por detrás de las propias características físico-químicas del terreno.

Los investigadores detectaron efectos sobre arqueas, bacterias, hongos, protistas, nematodos y artrópodos. También observaron alteraciones en funciones microbianas relacionadas con los ciclos del nitrógeno y del fósforo y una reducción de organismos considerados beneficiosos, entre ellos determinados hongos micorrícicos y nematodos que se alimentan de bacterias.

Entre los autores se encuentran Julia Köninger y María Jesús Iglesias Briones, ambas vinculadas al Departamento de Ecología y Biología Animal de la Universidade de Vigo. El trabajo se desarrolló además en colaboración con el JRC de la Comisión Europea y la Universidad de Zúrich.

El estudio de Vigo sí se tendrá en cuenta

La primera pregunta de Luena buscaba precisamente saber si esa nueva evidencia científica tendría algún efecto sobre la futura vigilancia europea de los suelos. La respuesta de la Comisión es afirmativa, aunque en un marco regulatorio que ya estaba aprobado.

La nueva Directiva europea sobre vigilancia y resiliencia del suelo establece que la Comisión deberá elaborar una lista indicativa de contaminantes, entre ellos pesticidas y sus metabolitos, que los Estados miembros deberán tomar en consideración cuando determinen qué sustancias monitorizar en sus territorios. Y aquí es donde entra directamente la investigación viguesa. Bruselas señala de forma expresa que el estudio citado por el eurodiputado será considerado durante ese proceso.

No significa que los 63 pesticidas detectados por los científicos vayan a incorporarse automáticamente a la futura lista ni que el trabajo determine cuáles deberán vigilarse. Esa selección todavía deberá realizarla la Comisión siguiendo el procedimiento previsto en la directiva. Pero sí supone que las conclusiones de una investigación con liderazgo de la UVigo pasan a formar parte de la evidencia científica que Bruselas analizará al construir ese futuro sistema de vigilancia.

La revisión de los métodos empezó antes

La segunda cuestión planteada por Luena incidía en uno de los puntos más sensibles del trabajo científico: si las evaluaciones utilizadas actualmente para aprobar los productos fitosanitarios reflejan correctamente los daños sobre las comunidades del suelo y sobre las funciones que desempeñan.

Los propios autores del estudio defienden que las futuras evaluaciones deberían incorporar mejor tanto los cambios en la composición de especies como las alteraciones de las funciones ecológicas del suelo.

La Comisión responde que la autorización de sustancias activas utilizadas en productos fitosanitarios ya se basa en una evaluación científica de sus efectos sobre la salud humana y el medio ambiente, incluidos los organismos del suelo, conforme al reglamento europeo que regula estos productos.

Pero añade un dato relevante: la Comisión encargó ya en junio de 2024 a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que revisase la metodología de evaluación de riesgos aplicada a artrópodos no objetivo distintos de las abejas, organismos que viven en el suelo y plantas terrestres no objetivo.

Bruselas no anuncia nuevas restricciones

La tercera pregunta pretendía ir un paso más allá. Luena pidió a la Comisión que aclarase qué medidas adicionales tenía previsto plantear para reducir la presencia de pesticidas en los suelos y proteger su biodiversidad. En este punto, Bruselas no anuncia nuevas restricciones ni nueva legislación vinculante como respuesta al estudio.

La Comisión se remite fundamentalmente a las herramientas ya existentes. Recuerda que la Directiva sobre el uso sostenible de los pesticidas obliga a los agricultores a aplicar los principios de gestión integrada de plagas, dando prioridad a las medidas preventivas y a los sistemas naturales de control antes de recurrir a productos químicos como última alternativa.

También señala que los Estados miembros deben mantener planes nacionales destinados a reducir los riesgos y efectos de los pesticidas sobre la salud humana y el medio ambiente, incluidos los suelos.

La Comisión recuerda asimismo el compromiso asumido por la UE y sus Estados dentro del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal: reducir al menos a la mitad para 2030 el riesgo que representan los pesticidas para la biodiversidad.

A ello añade programas europeos de investigación financiados a través de Horizonte Europa, como la Misión Suelo y proyectos destinados a reducir el uso y los riesgos de los pesticidas y mejorar la salud y biodiversidad de los terrenos.

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