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Obligaciones tributarias

La dificultad para afrontar el pago de impuestos lleva a 3.500 contribuyentes a pedir aplazamientos a la Xunta

Se incrementa el número de gallegos que recurren a esta medida para hacer frente a sus obligaciones tributarias

El mayor número de prórrogas se conceden ante los problemas de algunos herederos para liquidar el Impuesto de Sucesiones

Un ciudadano hace cálculos sobre el pago de impuestos.

Un ciudadano hace cálculos sobre el pago de impuestos.

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Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

Hacer frente a las obligaciones tributarias puede suponer para algunos contribuyentes una carga casi inasumible. En todo caso, la Consellería de Facenda da facilidades. Así, se puede solicitar fraccionar el pago de impuestos o incluso aplazarlos. En 2025 un total de 3.572 gallegos solicitaron una prórroga a la Axencia Tributaria de Galicia (Atriga) para abonar tasas y gravámenes por valor de 26,3 millones de euros.

Se trata de la cifra de aplazamientos, tanto en número como por su cuantía económica, más elevada de los últimos nueve años. Es habitual que cuando la economía se resiente, aumenten las dificultades de los hogares para el pago de impuestos y suban las prórrogas y los fraccionamientos de tributos. Así, en los años posteriores a la recesión económica de 2009 hubo hasta 5.500 contribuyentes que recurrieron a estas moratorias. Y ahora con la inflación al alza, vuelven a crecer los gallegos que piden aplazar gravámenes.

El grueso de los aplazamientos y fraccionamientos afecta al pago de impuestos —también puede prorrogarse el abono de tasas o sanciones—. Y las mayores dificultades están en el abono del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. En 2025 se aplazaron liquidaciones por valor de 12 millones de euros en este tributo.

Pese a las bonificaciones que existen, muchos gallegos no pueden soportar la carga tributaria que conlleva heredar y eso deriva, de hecho, en muchas renuncias. El pasado año fueron 4.000, lo que supone un récord histórico. La reforma fiscal de la Xunta que entró en vigor en 2016 eliminó el impuesto de Sucesiones para patrimonios de hasta 400.000 euros entre padres e hijos, abuelos y nietos o cónyuges, y en 2020 elevó el límite al millón. Pero esto solo beneficia a familiares en línea directa. Hermanos o sobrinos, por ejemplo, deben tributar.

Pero además de Sucesiones, los gallegos solicitaron el pasado año el aplazamiento de 8 millones de euros del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados que se paga con la adquisición de una vivienda de segunda mano.

Conforme a la normativa tributaria, para conceder esos aplazamientos y fraccionamientos debe prestarse una garantía de pago, salvo que la cuantía no supere los 50.000 euros. Este importe se incrementó en agosto de 2023, cuando el límite estaba en 30.000 euros.

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