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Salud

Galicia suma más de 2.600 denuncias a locales por vender alcohol a menores desde que impulsó una legislación más restrictiva en 2011

La Policía autonómica identificó a más de 2.900 adolescentes consumiendo la sustancia que tienen vetada durante estos últimos 15 años

Jóvenes en un botellón en Vigo.

Jóvenes en un botellón en Vigo. / Pablo Hernández Gamarra

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Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

Desde hace años los expertos en adicciones ven en la relación entre los más jóvenes y el alcohol un problema de salud pública. La lista de razones que justifican por qué los menores no deben beber es larga, pero el Plan Nacional sobre Drogas las resume en que el alcohol no solo «pone en peligro» su integridad física y psíquica, sino que va asociado a más conductas de riesgo.

Esas secuelas, junto al hecho de que el consumo en la adolescencia implique «una mayor probabilidad» de desarrollar alcoholismo o dependencia del alcohol en la vida adulta, han llevado a las autoridades a proteger al colectivo restringiendo su acceso al alcohol antes de los 18 años y exponiendo a sanciones a los incumplidores.

No obstante, el efecto disuasorio de la normativa es limitado y la Unidade da Policía Nacional Adscrita a Galicia, la UPA, denunció en más de 5.500 ocasiones a locales o a adolescentes tras sorprenderlos in fraganti saltándose las reglas. Ese sería el balance global desde que en 2011 Galicia modificó su legislación y elevó de 16 a 18 años la edad mínima exigida para consumir alcohol.

Accesibilidad

Las 5.526 denuncias registradas por la Policía autonómica entre 2011 y 2025, ambos incluidos, se reparten entre los facilitadores de la sustancia y quienes la ingieren: 2.917 fueron por consumo por parte de los jóvenes, ya sea en locales de ocio o en la calle, y 2.609, por venta. La encuesta bienal que realiza el Plan Nacional sobre Drogas entre los estudiantes de enseñanzas secundarias, de 14 a 18 años, evidencia que la inmensa mayoría (91,6% según el dato estatal) puede conseguir alcohol con facilidad pese a todas las trabas teóricas.

La legislación gallega de 2011 ha quedado derogada ahora por la Ley 6/2025, de 23 de diciembre, de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas, con la que Galicia dio un paso más, de forma pionera en el Estado, al equiparar bebidas energéticas y alcohol en lo que atañe a menores.

La normativa, que entró en vigor el 7 de marzo, incluye la ingesta de alcohol por los adolescentes entre las infracciones leves, que van asociadas a multas que oscilan entre 200 euros y 601,01 euros en el escalón más bajo, pero que podrían llegar a un máximo de 3.005,06 euros en función de los perjuicios causados, la edad de los responsables o la reincidencia, entre otros factores. La venta, suministro o inducción al consumo de bebidas alcohólicas a personas menores, así como su adquisición para entregarlas a ellas, ya pasaría a considerar grave y puede suponer una sanción de hasta 15.025,30 euros.

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