Educación
Casi 500 jóvenes pugnan por las 233 plazas de las residencias de la Xunta: 99 quedan en lista de espera
Los centros públicos de Vigo, Lugo y Ourense alojarán este curso a 231 estudiantes y dos trabajadores | El precio oscila entre 250 y 324 euros al mes e incluye alojamiento y manutención

Estudiantes, en la Universidad / Álvaro Ballesteros
R.V.
Las residencias juveniles de la Xunta vuelven a mostrar una elevada demanda para el próximo curso. Un total de 491 jóvenes solicitaron alguna de las 233 plazas ofertadas en los tres centros dependientes de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude en Galicia, situados en Lugo, Ourense y Vigo. Resuelto ya el proceso de adjudicación, 99 aspirantes permanecen en lista de espera por si se producen renuncias o quedan plazas vacantes durante el curso 2026/27.
La Xunta publicó este jueves en el Diario Oficial de Galicia (DOG) las listas definitivas. La oferta está formada por 81 plazas en el complejo residencial juvenil Lug I, en Lugo; 60 en la residencia Florentino López Cuevillas, de Ourense; y 92 en Altamar, en Vigo. Inicialmente se habían reservado 200 plazas para estudiantes ordinarios, 15 para estudiantes colaboradores becarios y otras 18 para jóvenes trabajadores.
Sin embargo, la demanda ha sido muy diferente según la modalidad. Apenas hubo interesados en las plazas reservadas a trabajadores: en Lugo y Ourense no se presentó ninguno y en Vigo únicamente hubo tres solicitudes, una de las cuales acabó desistiendo. Las plazas sobrantes se trasladaron, tal y como permiten las bases, al cupo general de estudiantes. El resultado es que finalmente las tres residencias albergarán a 231 estudiantes —216 ordinarios y 15 colaboradores becarios— y solo dos trabajadores.
491 solicitudes para 233 plazas
Las cifras reflejan diferencias importantes entre los tres centros. Lugo recibió 154 solicitudes para sus 81 plazas, mientras que la residencia de Ourense contabilizó 145 peticiones para 60 plazas y la de Vigo alcanzó las 192 para sus 92 plazas. En conjunto, son 491 solicitudes para una oferta de 233 puestos residenciales, algo más de dos peticiones por cada plaza existente.
Eso no significa, sin embargo, que 258 jóvenes se hayan quedado directamente sin alojamiento. Durante la tramitación se produjeron numerosas renuncias y desistimientos, además de solicitudes que no cumplían los requisitos establecidos.
La lista de espera definitiva está formada por 99 estudiantes. El mayor número corresponde a Vigo, con 56 personas esperando una vacante: 52 del procedimiento general y cuatro de la modalidad de estudiantes colaboradores becarios. En Ourense son 43, de los que 38 corresponden al cupo ordinario y cinco al de colaboradores becarios. Lugo, en cambio, no tiene lista de espera después de las renuncias y exclusiones producidas durante la tramitación.
Las plazas que queden libres durante el curso por renuncias, abandonos o pérdida del derecho a ocuparlas deberán cubrirse respetando rigurosamente el orden de puntuación de esas listas.
Al menos 26 solicitudes fueron rechazadas
Además de quienes quedaron esperando una plaza, hubo solicitudes que directamente fueron desestimadas o no admitidas por incumplir alguno de los requisitos de la convocatoria.
En Lugo se rechazaron cinco solicitudes: dos de estudiantes ordinarios y tres correspondientes a aspirantes a colaboradores becarios. En Ourense hubo 13 solicitudes desestimadas o inadmitidas, siete dentro del procedimiento general y seis de colaboradores becarios. En Vigo fueron ocho, todas ellas correspondientes a la modalidad de estudiantes colaboradores.
En conjunto, por tanto, 26 solicitudes fueron rechazadas o inadmitidas, al margen de las numerosas personas que renunciaron o desistieron voluntariamente durante la tramitación.
¿Para quién son estas residencias?
No se trata de residencias universitarias destinadas exclusivamente a estudiantes de grado. La Xunta las pone a disposición de jóvenes que necesitan desplazarse fuera del municipio en el que residen habitualmente para estudiar o trabajar.
En el caso de los estudiantes ordinarios, pueden solicitar plaza los jóvenes que tengan entre 16 y 30 años y cursen Bachillerato, Formación Profesional, ciclos formativos, un grado universitario o equivalente, doctorado o un máster universitario oficial.
Existe además otro requisito importante. Como norma general, en el concello de residencia del joven no debe existir un centro público en el que pueda cursar esos mismos estudios. No obstante, también pueden optar a una plaza quienes sí tengan esa oferta educativa cerca de casa pero no hayan podido acceder a ella por no alcanzar la nota de corte o la puntuación académica requerida.
La adjudicación se realiza en régimen de concurrencia competitiva y no depende únicamente del expediente académico. Las bases tienen en cuenta también la situación económica y otras circunstancias personales y familiares de los solicitantes.
También pueden solicitarlas jóvenes que trabajan
Las residencias reservan igualmente plazas para trabajadores de entre 16 y 30 años que tengan su empleo en un municipio distinto de aquel en el que residen habitualmente. Si el contrato no es fijo o indefinido, debe tener una duración mínima de tres meses. También pueden optar los trabajadores autónomos que ya estuvieran dados de alta antes de publicarse la convocatoria.
Esta modalidad, sin embargo, apenas ha tenido demanda este año. De las 18 plazas reservadas inicialmente para trabajadores en toda Galicia, solo se han terminado ocupando dos, ambas en Vigo. Las restantes pudieron aprovecharse para incrementar las plazas destinadas a estudiantes.
¿Cuánto cuesta vivir en ellas?
El coste está muy por debajo del que puede alcanzar una residencia privada o el alquiler de una habitación en las ciudades universitarias. Los estudiantes ordinarios y los trabajadores pagan 324 euros al mes por persona si ocupan una habitación doble y 250 euros mensuales si se alojan en una habitación cuádruple.
El precio incluye alojamiento y manutención, además de servicios como biblioteca o aula de estudio, salas de juegos, wifi, lavandería, gimnasio y actividades culturales y deportivas. No obstante, durante los fines de semana y festivos no se presta el servicio de manutención y en las vacaciones académicas de Navidad y Semana Santa tampoco se ofrecen alojamiento ni comidas, aunque los residentes pueden mantener sus pertenencias en la habitación.
Al recibir la plaza, los beneficiarios deben abonar además una mensualidad completa en concepto de reserva. Después pueden pagar las cuotas restantes mensual o trimestralmente. El primer y último mes se calculan de manera proporcional a los días efectivos de estancia.
Quince estudiantes tendrán alojamiento y comida gratis
Existe una tercera modalidad que resulta especialmente atractiva para los jóvenes con menos recursos: la de estudiante colaborador becario. Este curso hay 15 plazas en toda Galicia: cuatro inicialmente en Lugo, cinco en Ourense y seis en Vigo, aunque finalmente una de las de Lugo que quedó vacante se incorporó al cupo ordinario.
Estos jóvenes disfrutan de alojamiento y manutención completamente gratuitos entre septiembre y julio, a cambio de colaborar en proyectos y actividades de información juvenil, dinamización y convivencia dentro de las propias residencias.
Para acceder a estas becas hay que tener entre 18 y 30 años, contar con una renta familiar media inferior al 150% del IPREM y haber residido en alguna de estas residencias juveniles en alguno de los dos años anteriores, además de cumplir el resto de condiciones fijadas en las bases.
Los adjudicatarios disponen ahora de diez días hábiles desde el día siguiente a la publicación de la resolución en el DOG para presentar la documentación necesaria para formalizar la plaza. En caso de renuncia, las vacantes irán pasando a los jóvenes que figuran en las listas de espera.
- Casi un tercio de la población ocupada que vive en el rural gallego necesita irse a las ciudades para trabajar
- La Xunta achaca los datos de PISA a la «mala ley» educativa del PSOE y reivindica que Galicia resiste en una posición de «privilegio»
- El TSXG abre la puerta a indemnizaciones de hasta 10.000 euros por cada tres años de abuso de temporalidad
- La Xunta advierte de que la reforma de los deslindes de la costa que impulsa el Estado podría expropiar 2.500 inmuebles en Galicia
- Una semana para la vuelta al cole: este será el primer puente del curso en Galicia
- El Gobierno saca adelante la reforma de la financiación autonómica con el apoyo de Cataluña y Canarias y el rechazo del resto de las comunidades
- Más de la mitad de las inspecciones de la Policía Autonómica sobre la gestión de residuos en Galicia acaba en denuncia
- La industria alimentaria gallega se concentra: 329 empresas menos y 2.000 trabajadores más en cinco años