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Juventud gallega atrapada: casi el 76% vive con sus padres ante la crisis de empleo y vivienda

UGT-Galicia destaca que la tasa de actividad juvenil es inferior a la media nacional y el paro juvenil duplica la cifra general, dificultando la independencia

Un joven trabajador de reparto de comida a domicilio, pasando por delante del escaparate de una inmobiliaria

Un joven trabajador de reparto de comida a domicilio, pasando por delante del escaparate de una inmobiliaria / ECG

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Roi Rodríguez

La emancipación continúa siendo una asignatura pendiente para buena parte de la juventud gallega. Tres de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 29 años siguen viviendo con sus padres, en un contexto marcado por las dificultades para encontrar empleo, los salarios más bajos y el encarecimiento del acceso a una vivienda. La situación se produce, además, en una Galicia con cada vez menos población joven, una combinación que vuelve a poner sobre la mesa las dificultades para construir un proyecto de vida independiente.

La radiografía elaborada por UGT-Galicia con motivo del Día Internacional de la Juventud, que se celebra este 12 de agosto, sitúa en el 75,8% el porcentaje de gallegos de entre 18 y 29 años que reside todavía con sus progenitores. Si la franja se amplía hasta los 34 años, el porcentaje se mantiene en el 62,7%. El sindicato relaciona esta baja emancipación con la situación del mercado laboral y con los problemas de acceso a una vivienda.

El problema se produce en una comunidad que, paradójicamente, cuenta con menos jóvenes que hace algo más de una década. Entre 2011 y 2025, la población gallega de 15 a 29 años cayó un 11,5%, hasta situarse en 362.942 personas. Esa evolución habría sido todavía más negativa sin la llegada de población nacida fuera de España, que aumentó un 30,8% en ese periodo y ya representa el 17,8% de los jóvenes de esa franja de edad.

Galicia está entre las 4 comunidades autónomas con la tasa de actividad juvenil más baja del Estado, con  el 50,34%,

Galicia está entre las 4 comunidades autónomas con la tasa de actividad juvenil más baja del Estado, con el 50,34%, / cedida

Tener menos jóvenes, sin embargo, no se ha traducido en mayores oportunidades laborales. Galicia presenta una tasa de actividad juvenil del 50,34%, frente al 53,74% de la media española, y se encuentra entre las cuatro comunidades con los registros más bajos. Cataluña, por ejemplo, se acerca al 60%.

Las diferencias son todavía más visibles al analizar el desempleo. La tasa de paro entre los jóvenes gallegos alcanza el 18,6%, más del doble del 8,3% correspondiente al conjunto de edades. Entre quienes tienen de 16 a 24 años, el desempleo sube hasta el 28,6%.

Un empleo muy concentrado en los servicios y con más jornadas parciales

La precariedad juvenil no se explica únicamente por el desempleo. También influye el tipo de puestos a los que acceden quienes consiguen incorporarse al mercado laboral. El 72,3% de los ocupados menores de 30 años trabaja en el sector servicios, mientras que apenas un 3,7% lo hace en la agricultura, ganadería, silvicultura o pesca. UGT advierte de que estos últimos datos vuelven a mostrar las dificultades de relevo generacional en el sector primario.

A ello se suma el peso del trabajo a tiempo parcial. El 27,7% de los jóvenes ocupados trabaja con jornada parcial, prácticamente el doble que el 13,8% registrado para el conjunto de trabajadores gallegos. La diferencia se dispara entre los menores de 25 años: en el grupo de 16 a 24 años, la parcialidad alcanza el 43,3%.

Uno de los indicadores que sí ha mejorado en los últimos años es la temporalidad. Entre 2021 y finales de 2025, la tasa de temporalidad juvenil bajó del 61,2% al 28,8%. Además, el porcentaje de contratos registrados como indefinidos entre los menores de 30 años pasó del 7,7% en 2021 al 29,6% en 2025. UGT atribuye buena parte de esta evolución a los efectos de la reforma laboral.

La mayor estabilidad contractual, sin embargo, no ha acabado con la brecha económica. Los gallegos de entre 25 y 34 años cobraron de media 21.697 euros anuales en 2024, frente a los 26.547 euros del conjunto de trabajadores de Galicia. La diferencia supone una brecha salarial del 18,3%. Además, los jóvenes gallegos perciben un 13,6% menos que las personas de su misma edad en el conjunto de España, cuyo salario medio superó los 25.100 euros.

Ese menor nivel de ingresos termina trasladándose directamente a la vivienda. Según los datos recogidos por UGT a partir de la Encuesta estructural de hogares del IGE, entre los 18 y los 24 años el 89,3% continúa viviendo con sus padres, y apenas el 5,4% de los hogares gallegos está formado exclusivamente por personas menores de 35 años.

La convivencia familiar funciona incluso como una red económica frente a la pobreza. Entre los gallegos de 18 a 34 años, la tasa de riesgo de pobreza era del 13,25% entre quienes vivían con sus padres, pero ascendía al 20,59% entre los emancipados. Un dato que resume buena parte del problema: salir de casa no depende únicamente de encontrar empleo, sino de que ese trabajo permita asumir de forma estable el coste de una vida independiente.

Fuente: El Correo Gallego

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