Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Menores

Las solicitudes de adopción internacional se desploman un 92% en Galicia desde 2010

La presidenta del Colexio Oficial de Traballo Social señala cambios sociopolíticos y una mayor concienciación sobre el impacto en los menores como causas del descenso

Imagen de archivo de una niña jugando en un columpio.

Imagen de archivo de una niña jugando en un columpio. / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Santiago

Las solicitudes de adopción internacional presentadas en Galicia han caído un 92,6% en quince años: de las 364 registradas en 2010 —el año con más peticiones de toda la serie— a solo 27 en 2025, según los informes anuales de estadística de protección de menores de la Xunta. La caída no fue gradual: tan solo entre 2012 y 2014 las solicitudes se desplomaron un 55%. Y el mapa ha cambiado con ella. Etiopía, China y Colombia, los países de origen más habituales en los primeros años, casi han desaparecido de las estadísticas y ahora predominan otros como Hungría, Vietnam o Bulgaria. La diferencia se nota también en el resultado final: de aquellas 364 solicitudes de 2010, ese mismo año 289 menores llegaron a ser preasignados a una familia gallega; de las 27 de 2025, solo uno.

Cuestionada sobre este fenómeno, Rosario Capelo, presidenta del del Colexio Oficial de Traballo Social, explica que se debe a un cambio en la estrategia de protección de estos menores. Las "grandes cifras" del "momento histórico" que vivió la adopción internacional décadas atrás, señala, estuvieron ligadas a las"particularidades sociopolíticas" de los países de origen: "China con su ley del hijo único; Etiopía con las grandes hambrunas...". Pero ahora, añade, la forma de entender esta situación ha cambiado, y "la apuesta de las Naciones Unidad y Unicef es que se ayude a las familias en su propio país".

Sin criticar estas adopciones, que se hicieron con "motivaciones buenas" y respondían a situaciones de crisis en los países de origen, hoy en día la sociedad es más conciente del impacto que tiene separar a los niños de sus culturas. "No estábamos socialmente preparados para ese impacto", señala Capelo, quien indica que precisamente hoy en día las asociacones de adoptados hablan de estas consecuencias: enfrentarse al rechazo social o a actitudes racistas y estar desconectados de sus raíces son solo algunas de ellas.

Capelo enmarca también esta evolución en el progresivo refuerzo de las garantías internacionales, especialmente las emanadas del Convenio de La Haya, que busca asegurar que las adopciones se realicen bajo el interés superior del menor y respetando su derecho a crecer, siempre que sea posible, en su familia de origen.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents