Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Protección de menores | Rosario Capelo Presidenta del Colexio de Traballo Social de Galicia

«El embarazo sigue siendo un generador de discriminación para estudiar o trabajar»

Rosario Capelo, presidenta del Colexio Oficial de Traballo Social de Galicia, explica que las mujeres que valoran dar a sus hijos en adopción suelen encontrarse en situaciones de extrema vulnerabilidad y sin red de apoyo familiar, y destaca la importancia de acompañarlas y apoyarlas a lo largo de todo el proceso

Una mujer embarazada, en una imagen de archivo.

Una mujer embarazada, en una imagen de archivo. / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Santiago

¿Qué perfil tienen las mujeres que se plantean dar a su hijo en adopción al nacer?

Suelen ser mujeres en situaciones extremas de vulnerabilidad. A veces ya pertenecen al sistema de servicios sociales, o durante la infancia estuvieron en el sistema de protección de menores. Pueden tener alguna patología, vivir situaciones de violencia… Y sobre todo algo muy habitual es la falta red, de apoyo familiar. Lo vemos con frecuencia en mujeres migrantes que llegan y que se encuentran sin ese apoyo para poder hacer frente a la maternidad. Además el embarazo sigue siendo un generador de discriminación a la hora de, por ejemplo, terminar los estudios o las oportunidades laborales. Puede aumentar la vulnerabilidad. Y el denominador común es que piensan, dentro de lo difícil que es esta situación, que la adopción ofrecería una mejor oportunidad a sus hijos. Suelen ser mujeres que están solas aunque un hijo se comparte entre dos. La desigualdad, la vulnerabilidad social, tiene rostro de mujer.

¿Cómo se garantiza que la decisión no esté motivada solo por la situación económica?

Aquí juegan un papel fundamental las trabajadoras sociales sanitarias. Son ellas las que hacen la labor fundamental de detectar que esta decisión no esté forzada, que no esté inducida por terceros, que no sea una decisión obligada, sino una decisión libre, y que sobre todo en la situación económica no sea el eje fundamental que motive la decisión. Cuando se encuentran con una mujer embarazada en situación de vulnerabilidad y que el motivo que puede hacerle pensar a dar a su hijo en adopción sea a prioritariamente el económico, hacen una valoración integral y ponen a su disposición la información sobre distintos recursos, ya sean económicos, habitacionales, de corte más emocional, de acompañamiento… Se intenta que nunca una mujer se vea condicionada a dar a su hijo una adopción por precariedad económica, que no sea ese el motivo fundamental o principal.

Una vez toma la decisión, tiene un tiempo de reflexión. ¿Qué ocurre durante este periodo?

Durante ese tiempo [los bebés] están bajo la tutela de la Xunta, cuidados en familias que ya están preparadas para hacer el acogimiento temporal, de esa manera también evitamos la institucionalización de los niños. A la madre se le da un periodo mínimo de seis semanas para que reflexione, para que traslade al equipo técnico la decisión ya totalmente firme y segura, y puede pedir una prórroga. Una vez pasa el plazo, si esa decisión ya es firme, firma lo que se conoce como el asentimiento. Le da ya la potestad a la Administración para que le busque una familia alternativa y de manera definitiva a través de la adopción, a través de las listas de las personas idóneas que están a la espera para adoptar e iniciar un proceso adoptivo con los bebés.

¿Por qué es importante este periodo de reflexión y cómo se resuelve si la mujer cambia su decisión?

Está muy vinculado a poder tener estrés por el embarazo o el parto, que sea una idea precipitada. En esas seis semanas las mujeres realizan el trabajo que pueden a nivel de reflexionar, de pensar. Las trabajadoras sociales del ámbito sanitario las acompañan en ese tiempo para aclarar dudas, búsqueda de recursos, apoyo psicológico con el programa de atención perinatal o con las propias unidades de salud mental. Nosotros como equipo técnico también les damos nuestros datos para que si en algún momento tienen alguna duda o cambian de idea no esperen a las seis semanas, que de inmediato nos lo comuniquen y se revoque esa idea de dar a su hijo a adopción, que pueden hacer en cualquier momento. Es hacia lo que hay que tender, apoyar a esas mujeres si pueden y quieren hacerse cargo. La adopción es la medida última en el sistema de protección, cuando no hay posibilidad para que el menor viva con su familia biológica, que es el derecho que tienen todos los niños.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents