Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medio ambiente

Descubren 39 especies de abejas nunca antes detectadas en Galicia

Un estudio del Gobierno central financiado con fondos europeos pone de manifiesto la falta histórica de muestreos en la región. Los datos obtenidos se utilizarán para completar el Indicador General de Polinizadores de la Unión Europea, que se ha propuesto revertir el declive de estos insectos antes de 2030.

Varias abejas silvestres, en imagen de archivo.

Varias abejas silvestres, en imagen de archivo. / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Santiago

El declive de los polinizadores no solo pone en peligro la sostenibilidad de los ecosistemas, sino la propia soberanía alimentaria. En la Unión Europea se estima que de estos pequeños insectos, como mariposas, polillas, sírfidos y abejas, dependen el 75% de los cultivos destinados al consumo humano, y por eso los 27 países que la componen se han propuesta la ambiciosa meta de detener su desaparición antes de 2030 y empezar a revertirla a partir de entonces. Pero, como no se puede proteger lo que no se conoce, España lleva desde 2022 tratando de llenar un vacío que arrastraba desde hace décadas: saber, de verdad, qué polinizadores tiene y dónde viven.

Uno de estos muestreos se ha llevado a cabo en Galicia, y ha estado centrado en unas de las grandes olvidadas: las abejas silvestres. Al contrario de las abejas melíferas, que producen miel y por ello suelen llevarse la mayoría del protagonismo y los elogios, las abejas silvestres (conocidas como abejorros o abejas solitarias) son más eficientes a la hora de polinizar, e incluso pueden mejorar la cantidad y calidad de los frutos.

El resultado de ese trabajo de investigación, financiado con fondos europeos al amparo del proyecto Polinizadores: mejora del conocimiento, y publicado recientemente en el Boletín de la Asociación Española de Entomología, es revelador: un equipo de entomólogos ha confirmado la presencia en Galicia de 39 especies de abeja silvestre que nunca antes se habían registrado en la comunidad. Es un aumento de casi el 18% sobre las 215 especies de abeja que hasta ahora se conocían en la región gallega, y que surge de realizar muestreos en tan solo 8 kilómetros cuadrados (en 8 parcelas de un kilómetro cuadrado repartidas en las cuatro provincias).

Además, durante el desarrollo del estudio, se avistó por primera vez en todo el país un macho de la especie andrena allosa, en Folgoso do Courel (Lugo). Hasta entonces, la especie apenas se conocía por unas pocas hembras encontradas en Asturias y Castilla y León, y este ejemplar permite confirmar, por primera vez con material español, los rasgos que la distinguen de otras abejas muy parecidas.

Los resultados no implican que en Galicia haya ahora más abejas que antes, que la fauna esté cambiando o que la comunidad esté padeciendo una invasión: todas ellas son abejas de especies autóctonas de la península ibérica. De hecho, los autores señalan que es muy probable que el número de especies de abeja en la comunidad sea mayor.

Lo que sí revela el estudio es el vacío de conocimiento que arrastraba la región: los propios autores señalan que Galicia ha sido, históricamente, una de las zonas con menos esfuerzo de muestreo de toda la península ibérica, hasta el punto de quedar infrarrepresentada tanto en los inventarios de especies españoles como en los europeos.

A ese vacío se suma otro problema, reconocido por el propio Gobierno: la falta de especialistas capaces de identificar las diferentes especies de abejas silvestres, un trabajo mucho más complejo que el de otros grupos de polinizadores, como las mariposas, por su similitud. La capacidad de identificar abejas con precisión es, todavía hoy, un recurso escaso en toda España que se antoja imprescindible para saber cómo abordar su recuperación.

Es por esto que los datos obtenidos de este estudio no se van a quedar en un simple catálogo, igual que los de los otros muestreos hechos en otras zonas del país. Al estar alineados con la metodología del sistema europeo de vigilancia de polinizadores (EUPoMS), pasarán a formar parte de la base con la que Bruselas construirá su Indicador General de Polinizadores, la herramienta con la que la UE pretende medir, año a año, si de verdad está cumpliendo su objetivo de frenar la desaparición de estos insectos.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents