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Confrontación

El PP no quiere que el BNG use el Panteón de Galegos Ilustres para actos políticos

Los populares impulsan una iniciativa parlamentaria para vetar usos políticos en el edificio y piden a la Iglesia que vete toda celebración de carácter partidista tras un acto de Galiza Nova

Acto de Galiza Nova el pasado día 24 de julio, con Ana Pontón en el centro.

Acto de Galiza Nova el pasado día 24 de julio, con Ana Pontón en el centro. / FDV

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X. A. Taboada

X. A. Taboada

Santiago

Desde hace años, Galiza Nova, la organización juvenil del Bloque, celebra el 24 de julio —como víspera del Día de Galicia— con un acto político en el parque de Bonaval, seguido de una ofrenda floral a Castelao y Rosalía de Castro en el Panteón dos Galegos Ilustres, ubicado en la iglesia compostelana de San Domingos de Bonaval. Pero este año, por riesgo de lluvia, el acto se trasladó al interior del templo, lo que ha sentado muy mal en las filas del Partido Popular de Galicia. Tanto es el enfado que ha registrado una proposición de ley por la vía de urgencia en el Parlamento de Galicia para impedir que el Bloque pueda usar este edificio en el futuro para celebrar acciones políticas o llevar banderas o símbolos de corte nacionalista o independentista. Es más, el PPdeG requiere al Arzobispado de Santiago que no autorice nunca más ningún uso de carácter partidista, en referencia a la celebración del sector juvenil del BNG de la pasada semana.

El PP argumenta que la Lei do Panteón de Galegas e Galegos Ilustres, aprobada por unanimidad en 2023 por el Parlamento, pretende convertirlo en un símbolo compartido de todos los gallegos y que quede «desvinculado de la confrontación política». Añade que, acorde con ese marco legal, resulta «especialmente importante» preservar su «neutralidad institucional», reservando su utilización para actos de carácter institucional, cultural, académico o conmemorativo directamente vinculados a los fines previstos en la ley, evitando, dice el PP, que pueda convertirse «en un escenario para actos de naturaleza partidista o de confrontación política», lo que significa cerrar la puerta a que el BNG pueda tener más actos en el edificio.

Recuerda también que se prevé la redacción de un reglamento de usos destinado a garantizar una utilización «respetuosa y decorosa» del Panteón —que todavía no se ha hecho—, así como fijar las normas relativas a los honores, protocolos y ceremoniales que se desarrollen en él.

Para el PP, lo que hizo Galiza Nova fue un acto en el que, «lejos de mantener el respeto y la solemnidad propios de un espacio de homenaje a figuras como Castelao, se realizaron proclamas, arengas y consignas de marcado carácter político y partidista, más propias de un mitin que de un acto institucional o conmemorativo». Censuran también los populares que se ondearan banderas con la estrella, «símbolo identificado con el independentismo gallego y que no representa oficialmente a Galicia», y que esa conmemoración de la organización nacionalista «resulta impropia y constituye una falta de respeto al carácter integrador que debe preservar el Panteón».

Se queja también el Partido Popular de que el acto no solo «desnaturaliza la función para la que fue concebido, sino que erosiona el amplio consenso social y parlamentario que permitió dotar a Galicia de un marco legal moderno para la protección, conservación y puesta en valor de este símbolo colectivo». Ante esta retahíla de ofensas, el PP llevará al Parlamento tres demandas, que saldrán adelante porque los conservadores tienen mayoría absoluta.

La primera es condenar expresamente el acto de Galiza Nova, «en el que la exhibición de símbolos y proclamas de carácter partidista desvirtuó el respeto debido a un espacio que pertenece a todos los gallegos». La segunda es instar a la Xunta a que se dirija al Patronato del Panteón de Gallegas y Gallegos Ilustres, integrado por el Parlamento, la propia Xunta, el Concello de Santiago y el Arzobispado de Santiago, para que culmine, sin más demora, la aprobación del reglamento de usos, estableciendo criterios claros, objetivos y estables que aseguren que este espacio nunca sea «un instrumento al servicio de la confrontación política o partidista, limitando así el uso de simbología de esta naturaleza».

Y la tercera propuesta es reclamar al Gobierno gallego que se dirija al Arzobispado de Santiago para solicitarle que, mientras no esté delegada la responsabilidad de autorizar los usos del Panteón, «se abstenga de autorizar cualquier tipo de utilización para la confrontación política o partidista y se prohíba el uso de simbología de esta naturaleza».

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