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Inserción laboral

El CES denuncia que los recortes en formación redujeron en 15.000 los desempleados beneficiarios en un año

El Consello Económico e Social advierte de una caída del 29% de los fondos destinados al reciclaje profesional, lo que perjudica la cobertura de vacantes en actividades que precisan mano de obra y la productividad empresarial

Participantes en un obradoiro de empleo.

Participantes en un obradoiro de empleo. / Iñaki Abella Diéguez

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Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

Uno de los deberes que se ha puesto la Unión Europea es mejorar el acceso al empleo de sus ciudadanos, también como vía para asegurar su integración social. Una forma de favorecer ese tránsito es la formación y existen acciones específicas dirigidas prioritariamente a las personas en situación de desempleo. No obstante, en Galicia esas acciones no bastan, a juicio del Consello Económico e Social, ya que insta a «reforzarlas» y además alerta de que en un año la cifra de beneficiarios cayó en 15.000 por recortes en los presupuestos.

Así lo refleja en su «Memoria sobre a situación económica e social» de Galicia relativa a 2025. En el volumen, el órgano consultivo en materia económica de la Xunta advierte no solo de la caída en las partidas destinadas a recuperar para el mercado laboral a aquellas personas fuera de él, con las consiguientes consecuencias individuales, sino también de los efectos para la economía de la comunidad.

En concreto, el informe refleja, con datos facilitados por la Consellería de Emprego, Comercio e Emigración, cómo el presupuesto para la formación en Galicia «cayó» en un año un 29%, de los 172,7 millones en 2024 a los 122,8 millones un año después. Como consecuencia, «unos 15.000 alumnos menos» pudieron acceder a acciones formativas con respecto al ejercicio anterior.

En 2024, el CES recoge 75.502 beneficiarios de ese tipo de cursos, cifra que se rebaja a 60.046 —un 20% menos— en 2025. No obstante, hay que tener en cuenta que una misma persona puede participar en cursos diferentes y ser contabilizada más de una vez.

Refuerzo de los cursos

Esas cifras no gustan al CES, que «insta a las administraciones a recuperar» los niveles previos de inversión y a «reforzar» las acciones formativas para el empleo, pero no sin criterio, sino enfocadas en aquellas actividades «con dificultades para encontrar mano de obra». Según el organismo, en el que están representados sindicatos, patronal, universidades y asociaciones de ciudadanos, eso «permitirá cualificar a las personas en situación de desempleo en nichos de mercado con vacantes reales, garantizando su rápida integración laboral e impulsando la productividad del tejido empresarial».

Con todo, el CES reconoce igualmente que no siempre una mayor formación es garantía de una inserción acorde. Lo hace al analizar cómo se insertan laboralmente los jóvenes con estudios superiores. Su análisis advierte del «desajuste existente entre la oferta y la demanda» en ese tipo de titulaciones, un fenómeno que «está provocando», avisa, que un número «significativo» de personas «no puedan ejercer la profesión para la que se formaron», lo que se conoce como sobrecualificación.

Para intentar equilibrar la balanza entre formación y puestos de trabajo, el CES propone primero diagnosticar qué necesitan las empresas gallegas, de ahí que inste a la Xunta a hacer un estudio «riguroso sobre las necesidades profesionales actuales y futuras del tejido productivo», que juzga «especialmente relevantes» en sectores como las TIC. De esa forma, aduce, se podría «orientar la formación superior hacia los perfiles más demandados», como los vinculados al ámbito STEM, en el que las vacantes se dispararon un 50% en el último trimestre, y «favorecer una inserción laboral acorde con la cualificación de las personas tituladas».

El informe también pasa revista a los procesos de incapacidad temporal por contingencia común, advirtiendo que en 2025 aumentaron en Galicia y que además registran una duración media «significativamente superior a la media estatal», con 78,85 días frente a 41,9. Al respecto, propone aplicar las medidas «correctoras precisas», ya que esa situación, aduce, «perjudica tanto a las personas afectadas como al empresariado y al erario público». Emprego ya trabaja en un borrador de un plan para reducir el absentismo que ha sido contestado desde la CIG y CC OO.

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