Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Acceso a la profesión docente

Arranca la redefinición de las oposiciones a profesor: estas son las bases para lanzar la reforma tras 20 años con el mismo modelo

Creado el grupo de trabajo que revisará, a partir de septiembre, los temarios, la estructura y corrección de los exámenes, la valoración de los méritos y el periodo de prácticas que deben superar los aspirantes

Aspirantes a las oposiciones de Educación, este año.

Aspirantes a las oposiciones de Educación, este año. / Xoán Álvarez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
X. A. Taboada

X. A. Taboada

El Ministerio de Educación ha puesto sobre la mesa su propuesta de reforma, de amplio alcance, del sistema de acceso a la profesión docente. El documento, todavía en fase de borrador y concebido como base para la negociación con las comunidades autónomas y los agentes sociales, propone revisar prácticamente todas las piezas de las oposiciones: los temarios, la estructura y corrección de los exámenes, la valoración de los méritos y el periodo de prácticas que deben superar los aspirantes seleccionados.

Con la vista puesta en dar una vuelta completa al sistema de ingreso, acceso y adquisición de nuevas especialidades en los cuerpos docentes tras más de 20 años con el mismo modelo, el Ministerio ha constituido este viernes un grupo de trabajo con los sindicatos que empezará a negociar a partir de septiembre para dar forma al nevo sistema de accesión a la profesión, si bien luego tocará discutirlo con las comunidades autónomas.

La iniciativa supondría modificar el reglamento estatal aprobado en 2007, que fija las bases comunes de los procesos selectivos convocados después por las respectivas autonomías. El Ministerio justifica la revisión por la necesidad de adaptar la selección del profesorado al actual modelo educativo, basado en el aprendizaje competencial, la inclusión, las nuevas metodologías y el uso de recursos digitales. Por ahora, sin embargo, el texto no concreta un calendario de aplicación ni presenta un modelo cerrado.

Uno de los cambios de mayor calado afectaría a los temarios. Educación propone actualizar sus contenidos científicos, técnicos y culturales e incorporar de forma transversal cuestiones como la programación, las metodologías didácticas, la evaluación competencial, la acción tutorial, la inclusión o la innovación educativa. Buena parte de los programas que todavía se utilizan en las oposiciones de maestros, profesores de Secundaria y docentes de Escuelas Oficiales de Idiomas proceden de órdenes aprobadas en 1993 y 1996, aunque algunas especialidades fueron actualizadas posteriormente.

Para la CIG, sindicato que forma parte del grupo de trabajo, actualizar los temarios, con alguno de ellos elaborados en la década de los años 90, «no solo es necesario, sino que resulta imprescindible».

La revisión también podría modificar la extensión de los temarios y el número de temas que los tribunales extraen al azar para que los aspirantes desarrollen uno de ellos. El Ministerio plantea analizar tanto el formato de la prueba escrita como sus procedimientos de corrección, uno de los aspectos que más controversia genera habitualmente entre los opositores por las diferencias que pueden producirse entre tribunales.

Las prácticas

Otra gran pata de la reforma será el periodo de prácticas. La normativa establece que debe incluir docencia directa en un centro público, bajo la tutela de profesores experimentados, durante más de un trimestre y como máximo un curso escolar. Educación plantea revisar su duración, las funciones de tutores y responsables, los sistemas de mentoría y los mecanismos de evaluación.

La finalidad es que esta etapa sirva realmente para comprobar la aptitud profesional de los nuevos docentes y se convierta en un proceso de incorporación tutorizada a la profesión, en lugar de funcionar como un trámite posterior a la oposición. La fase de prácticas forma parte del procedimiento selectivo y, por tanto, debe superarse antes del nombramiento definitivo como funcionario de carrera.

El sindicato CIG considera que tal como está la propuesta del Gobierno central, se descarta la idea de lanzar una especie de «MIR educativo», algo que se había planteado durante la génesis del documento base.

El Ministerio también abre la puerta a modificar el concurso de méritos. El sistema vigente obliga a valorar, entre otros factores, la formación académica y la experiencia docente previa. La propuesta plantea estudiar una mayor consideración de la formación vinculada a las competencias profesionales, la investigación educativa, la innovación y la práctica docente adaptada al currículo actual. El documento no precisa, no obstante, si estos cambios supondrían alterar el peso que ahora tienen la antigüedad o los servicios prestados por los interinos.

El nuevo modelo también supondrá revisar las dos pruebas que deben superar los cuerpos docentes en la fase de oposición, si bien se conserva la estructura actual.

En relación con la primera parte de la primera prueba aboga por revisar el formato de realización y procedimientos de corrección y en relación con la segunda parte de esa misma primera prueba, señala la necesidad de revisar los criterios proporcionales de los números de temas extraídos al azar por el tribunal para las distintas especialidades.

La segunda prueba (práctica), que consiste en la presentación de una programación didáctica y en la preparación y exposición oral de una unidad didáctica, Educación plantea revisar las especificaciones que posibiliten la evaluación de competencias profesionales docentes para tener en cuenta la atención a la diversidad, la utilización pedagógica de recursos digitales y de tecnologías emergentes y evaluaciones más competenciales.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents