Idioma
BNG y PSOE cargan contra la actualización del Plan de Normalización Lingüística
Comisiones Obreras denuncia que la Xunta parte de un diagnóstico «equivocado» y reclama un nuevo decreto educativo que aumente el uso del gallego

FARO SANTIAGO. EL CONSELLEIRO DE CULTURA EN LA PRESENTACION DEL PLAN GENERAL DE NORMALIZACION DE LA LENGUA GALLEGA 2026.XOAN ALVAREZ / Xoán Álvarez

El consenso al que apela la Xunta para actualizar el Plan de Normalización Lingüística no parece ser, a día de hoy, algo posible. Las diferencias que separan a la Administración autónomica de los partidos de la oposición y los sindicatos son abismales.
La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha lamentado que la revisión «mantenga el decreto de la vergüenza», en referencia al decreto de plurilingüismo de 2010, y ha tachado de «propaganda» el acto organizado por la Xunta para exponer públicamente el documento.
En un acto en Ames, la líder del Bloque ha acusado al Gobierno de Alfonso Rueda de «convertir el gallego en una lengua de segunda en la educación», lo que, a su juicio, lo ratifica como «el presidente del 'no' al gallego».
«No estamos ante ningún pacto por la lengua, sino ante un acto de propaganda con el que Rueda intenta tapar 17 años de políticas contra el gallego», ha reprochado Pontón antes de subrayar que la prueba es que «mantiene el mismo decreto de la vergüenza» que situó al gallego «como la única lengua que pierde hablantes».
Además, Pontón ha aprovechado para recordar que el presidente de la Xunta «encabezó la infame manifestación en contra del gallego» de la organización 'Galicia Bilingüe' y que «aplaudió el veto del PP para evitar que se use el gallego en el Congreso», entre otras cosas. «Esta es la hoja de servicios de Rueda, el presidente del 'no' al gallego», ha concluido.
La portavoz de Lengua y Cultura del PSdeG, Silvia Longueira, acusó a la Xunta de utilizar la actualización como «tapadera» de sus políticas lingüísticas y sostuvo que el documento «no va a combatir la lenta muerte de la lengua». La diputada socialista calificó de «impresentable» que el Gobierno gallego presentase el plan sin consensuar antes sus conclusiones con los grupos de trabajo ni los partidos políticos.
Longueira lamentó que el gallego continúe «a la cola de las prioridades» de la Xunta y criticó que el texto incluya, a su juicio, medidas insuficientes y contradictorias. Entre otros aspectos, censuró que se aluda a la internacionalización empresarial del idioma y a su cooficialidad en el Congreso, pero no se planteen avances en su uso en el Parlamento Europeo y otras instituciones. «No hay más que medidas desnutridas que ni se parecen a líneas estratégicas para frenar la caída del número de hablantes», advirtió.
Comisiones Obreras, por si parte, considera que la actualización del plan de normalización supone una oportunidad perdida, al mantener sin cambios el decreto de plurilingüismo y no reforzar la presencia del gallego en la enseñanza. El sindicato sostiene que el Gobierno gallego parte de un diagnóstico equivocado, pese al deterioro del conocimiento y uso del idioma entre los jóvenes, y reclama un nuevo decreto educativo que aumente las materias impartidas en gallego y elimine su veto en asignaturas científicas. Además, pide recuperar el consenso político y social en torno a la lengua y asumir medidas más ambiciosas para frenar su retroceso.
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