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Los viajes a otros continentes ganan peso entre los gallegos: más de 11.000 vacunas en un año para ir a África, Asia o Latinoamérica

La heptitis A se coloca como la más solicitada en los centros de vacunación internacional del Sergas, donde también se demanda muchas dosis contra la fiebre amarilla

El personal de enfemería gallego vacuna a un usuario

El personal de enfemería gallego vacuna a un usuario / Xoán Álvarez

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Belén Teiga

Belén Teiga

Santiago

Es una estampa que se repite año tras año en los meses estivales: el sonido de las maletas rodando por las aceras. Entre quienes se van de vacaciones hay quienes eligen quedarse cerca de casa, dentro del territorio español o incluso dentro de la comunidad, pero, con la proliferación de las ofertas low cost —esto daría para otro tema—, cada vez son más los que optan por coger un avión rumbo a otro país para conocer otra cultura o manera de vivir y cambiar radicalmente de paisaje durante unos días.

Más allá del equipaje, de tener la documentación en regla o de preparar otros enseres necesarios, son multitud los destinos en los que se requiere o, al menos, se recomienda tomar ciertas precauciones sanitarias y vacunarse frente a determinadas infecciones o enfermedades. Los últimos datos de vacunación del Servizo Galego de Saúde (Sergas) constatan el incremento en el número de viajeros a lugares en los que lo deseable es acudir inmunizado ante la posibilidad de contraer infecciones menos comunes en España. Solo a lo largo del pasado año, los centros de vacunación internacional, dependientes de la sanidad gallega, administraron 11.659 vacunas, casi un millar más que en 2024.

Repartidos a lo largo y ancho de todo el territorio, es en estos centros donde se expiden, una vez administradas las dosis necesarias o recomendadas, los Certificados de Vacunación Internacional. También ofrecen asesoramiento personalizado en función de múltiples factores: el lugar de destino, la época del año, el tipo de viaje o el historial médico de los pacientes son algunos de los puntos que se tienen en cuenta.

La recomendación es acudir dos meses antes del viaje, aunque las listas de espera, sobre todo en los meses de verano, suelen ser largas. Así lo constata Alba Rodríguez, que, junto a su amiga Lucía, viajará a principios de septiembre a Filipinas: «Están muy saturados estos meses. Yo conseguí la cita para el 23 de julio, pero mi amiga, en otro centro, no tenía disponibilidad hasta bien entrado agosto». En su caso, explica, no tienen claro qué vacunas se pondrán, aunque saben que la inmunización contra la hepatitis A y B, el tétanos o la fiebre tifoidea es recomendable. «Nos dejaremos asesorar», apunta.

¿Cuáles son las vacunas más comunes?

Como es habitual, la vacuna contra la hepatitis A, una infección altamente contagiosa que suele afectar al hígado, fue, con notable diferencia, la más administrada en Galicia. El personal de enfermería puso en tan solo doce meses 6.350 dosis, frente a las 5.698 del año anterior. Esta enfermedad, si bien se puede adquirir en cualquier lugar del mapa, supone un mayor riesgo para determinados viajeros. El Ministerio de Sanidad expone que «corren riesgo elevado los viajeros no inmunes que van a países en desarrollo y se exponen a deficientes condiciones de higiene, saneamiento y control del agua».

La fiebre amarilla —provocada por un virus que se transmite por la picadura de mosquitos— y la vacuna frente a la difteria, el tétanos y la tosferina fueron la segunda y la tercera más demandadas entre los viajeros. Se administraron 1.734 y 628 dosis, respectivamente. En el caso de la primera, es obligatoria para entrar en países como Angola, Benín o la Guayana Francesa.

Por su parte, la vacuna oral frente a la fiebre tifoidea, una infección bacteriana aguda causada por Salmonella typhi, se administró en 520 ocasiones. Además, existe un amplio listado de países que exigen el certificado de vacunación contra la fiebre amarilla si se ha estado previamente en algún territorio en el que el riesgo de contraer la enfermedad es elevado, como ocurre con diferentes estados africanos, entre ellos Kenia.

Fuente: El Correo Gallego

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