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Acceso a la universidad

La segunda PAU reúne a 2.916 alumnos en Galicia bajo la sombra de los errores de junio

La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) asegura que las pruebas se desarrollarán con "máximas garantías" tras la polémica de la convocatoria ordinaria

Alumnos, este martes en la convocatoria extraordinaria de la PAU en Santiago.

Alumnos, este martes en la convocatoria extraordinaria de la PAU en Santiago. / Xoan Álvarez

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Irene Bascoy

Irene Bascoy

La segunda PAU ya está en marcha en Galicia. Las pruebas de la convocatoria extraordinaria de acceso a la universidad comenzaron este martes y se prolongarán hasta el jueves con 2.916 alumnos matriculados, repartidos en 15 sedes de toda la comunidad, según los datos difundidos este martes por la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG). La cifra deja esta convocatoria prácticamente en los mismos niveles que la extraordinaria del año pasado, pero el contexto es muy distinto: los exámenes llegan bajo la sombra de la polémica que marcó la selectividad ordinaria de junio, con errores en varias pruebas, criterios extraordinarios de corrección y dudas sobre si se han reforzado ya los filtros internos para evitar nuevos fallos.

"Máximas garantías"

La CIUG comunicó que “todo está preparado” para que las pruebas se desarrollen “con normalidad, equidad y con las máximas garantías” y agradeció el trabajo del profesorado, del personal de administración y servicios, de las comisiones delegadas y de todos los colaboradores implicados en el proceso. También trasladó un mensaje de reconocimiento al alumnado por su actitud durante las pruebas y le deseó éxito en los exámenes.

La mayor bolsa de matriculados se concentra en Vigo, con 711 alumnos repartidos entre tres sedes: la Facultade de Filoloxía e Tradución, el Edificio de Ciencias Experimentais y la Escola de Enxeñaría de Telecomunicación. Le siguen A Coruña, con 555 estudiantes entre la ETS de Enxeñaría de Camiños, Canais e Portos y la Escola Universitaria de Arquitectura Técnica; Santiago, con 528 entre Dereito y Ciencias Económicas e Empresariais; Pontevedra, con 352 en la Escola de Enxeñaría Forestal; Ourense, con 275 en la Facultade de Dereito; Lugo, con 231 en Administración e Dirección de Empresas; y Ferrol, con 172 en la Escola Politécnica de Enxeñaría.

La convocatoria se completa con las sedes de Viveiro, con 39 matriculados; A Rúa, con 37; y Cee, con 16. La sede del Colexio Santiago Apóstol-ONCE de Pontevedra figura en el cuadro oficial, aunque sin alumnado matriculado. La cifra facilitada por la CIUG corresponde a matrícula, por lo que el dato definitivo de presentados dependerá de cuántos alumnos acudan finalmente a las pruebas.

El año pasado

El volumen de aspirantes apenas varía respecto al año pasado. En la convocatoria extraordinaria de julio de 2025 se presentaron 2.908 estudiantes en Galicia. De ellos, 1.952 realizaron la fase general obligatoria y 1.384 aprobaron, lo que supuso alrededor del 71% de aptos. El resto acudió únicamente a materias voluntarias para subir nota, una situación habitual en esta segunda convocatoria, en la que conviven alumnos que necesitan superar la prueba con otros que ya tienen acceso a la universidad pero buscan mejorar su calificación para competir por grados con notas de corte elevadas.

La PAU extraordinaria de este año llega después de una primera convocatoria masiva y con un resultado académico alto. La ordinaria reunió a 13.441 estudiantes en Galicia, 495 más que en 2025, distribuidos en 36 sedes. En la fase general se presentaron 11.534 alumnos y aprobaron 11.102, lo que dejó un porcentaje de aptos del 96,25%. El dato fue ligeramente superior al del año anterior, pero no bastó para cerrar una edición especialmente convulsa.

La polémica

La polémica estalló por los exámenes de Dibujo Técnico II e Historia de España. En Dibujo Técnico se detectaron errores en los enunciados y problemas que obligaron a introducir aclaraciones durante el desarrollo de la prueba, con ampliación de tiempo para el alumnado afectado. En Historia, las quejas se centraron en una pregunta sobre socialismo y anarquismo que, según docentes y estudiantes, no se ajustaba a las orientaciones previas trasladadas para preparar la materia. La CIUG descartó repetir los exámenes, pero anunció criterios extraordinarios de corrección para evitar perjuicios a los alumnos.

La crisis abrió además un debate sobre cómo se elaboran y revisan los exámenes de la PAU en Galicia. Tras las protestas de estudiantes, familias y profesores, el presidente de la CIUG, Iván Area, admitió que cada prueba era elaborada y revisada por una única persona, el responsable del grupo de trabajo correspondiente, sin una supervisión independiente previa. La propia comisión explicó que ese modelo buscaba preservar la confidencialidad de los enunciados, pero reconoció también sus limitaciones. La CIUG aseguró que en 2024 ya había planteado a la Xunta modificar la normativa para que dos personas participasen en el proceso de revisión.

La polémica abrió, además, un choque institucional entre la Xunta y la CIUG. El Gobierno gallego, muy crítico con la gestión de los errores detectados en la convocatoria ordinaria, se desmarcó de los fallos al subrayar que la Consellería de Educación no elabora, diseña ni corrige los exámenes, aunque participa en el engranaje institucional de la prueba. Al mismo tiempo, la Xunta ha puesto sobre la mesa una reforma del proceso para reforzar las garantías, con medidas como la doble revisión de cada examen —por una persona redactora y otra revisora— y una reorganización de los órganos de coordinación. El Ejecutivo autonómico sostiene, además, que su intención de modificar la normativa no nace solo de la crisis de junio: ya había abierto el 15 de mayo, antes de que estallase la polémica, una consulta pública previa para actualizar la regulación de la PAU en Galicia.

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