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Población

Galicia mece (aún) pocas cunas: 141 concellos tuvieron diez bebés o menos en todo 2025

Casi la mitad de los ayuntamientos gallegos registraron menos de una decena de nacimientos: ocho no tuvieron ninguno y nueve apenas sumaron un neonato en todo el año

Los nacidos suben por primeira vez desde 2009, con 13.556, lo que representa un 1,54% con respecto al año anterior

GENTE PASEANDO POR UNA CALLE DE PONTEVEDRA / POBLACION. NIÑOS. CARRITOS DE BEBE. NATALIDAD. GALICIA

GENTE PASEANDO POR UNA CALLE DE PONTEVEDRA / POBLACION. NIÑOS. CARRITOS DE BEBE. NATALIDAD. GALICIA / RAFA VAZQUEZ

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Elena Ocampo

Elena Ocampo

Vigo

Galicia registró en 2025 un leve repunte de nacimientos por primera vez desde 2009. Los datos provisionales del Instituto Galego de Estatística (IGE) contabilizan 13.556 bebés, un 1,54% más que el año anterior.

La subida, sin embargo, apenas altera el fondo del problema demográfico: las defunciones ascendieron a 33.456, un 2,16% más que en 2024, y más de dos tercios correspondieron a personas de 80 años o más. El resultado es un saldo vegetativo de 19.900 personas menos, la diferencia entre una comunidad que sigue despidiéndose de más vecinos de los que llegan.

El demógrafo Carlos Ferrás considera que los datos «entran dentro de lo previsible y de las proyecciones».

A su juicio, Galicia mantiene «una cierta mejora y sostenimiento de la natalidad apoyada en un saldo migratorio positivo», aunque advierte de que sigue siendo «claramente insuficiente para evitar el saldo vegetativo negativo que arrastra desde hace 40 años». Ferrás subraya además que la comunidad «perdió de forma natural casi veinte mil personas y, de no ser por la inmigración, la pérdida de habitantes sería todavía más acusada».

Solo un concello gallego logró cerrar el año con más nacimientos que muertes. Fue Oroso, en el área de Santiago, con 53 bebés frente a 50 defunciones, un saldo positivo de apenas tres personas que lo convierte en la excepción estadística de todo el mapa gallego. Para Ferrás, el caso responde a dinámicas muy concretas: «Es una excepción y además con un saldo raquítico, posiblemente vinculado a la atracción de población joven y al precio de la vivienda suburbana en el entorno de Santiago», explica el experto.

Mientras, los matrimonios crecieron hasta los 9.714 enlaces, un 5,66% más que el año anterior, aunque la recuperación de bodas ya no se traduce automáticamente en más nacimientos.

La dimensión del declive se aprecia con claridad al bajar al detalle municipal. En casi la mitad de los concellos gallegos nacieron diez niños o menos durante todo 2025. Son 141 municipios, el 45% del territorio, donde la vida nueva apenas asoma. En ocho de ellos no nació ningún bebé.

En A Teixeira, tierra de viñas colgadas sobre el Sil y aldeas que miran a la Ribeira Sacra, no se calcetaron patucos para esperar a un nuevo vecino en todo el año. Tampoco hubo llanto de recién nacido en Navia de Suarna, Larouco, Muras, Beade, Beariz, Calvos de Randín o Ribas de Sil. La estadística, fría sobre el papel, dibuja una escena de silencio demográfico.

Entre los concellos donde sí llegó un bebé, pero solo uno, figuran A Arnoia, Cervantes, Chandrexa de Queixa, O Irixo, Lobeira, Negueira de Muñiz, Ourol, Quintela de Leirado y A Ribeira de Piquín. Son municipios en los que todo el relevo generacional de un año cabe en una sola cuna. El dato habla de escuelas que se vacían, de pediatras cada vez más lejanos y de parroquias donde la infancia empieza a convertirse en una excepción.

El motor demográfico también pierde

La despoblación natural no afecta únicamente a la montaña lucense o al interior de Ourense. También golpea a las ciudades, aunque allí el volumen de población disimule el deterioro. A Coruña fue el concello con más nacimientos de Galicia, con 1.514 bebés, pero registró 2.690 defunciones. Su saldo vegetativo quedó en 1.176 personas menos. Vigo, segundo gran motor demográfico, sumó 1.486 nacimientos y 3.023 muertes, el peor saldo absoluto de Galicia, con 1.537 habitantes menos.

Las dos grandes ciudades fueron, además, las únicas que superaron el millar de nacimientos en 2025. Entre ambas concentraron más de una quinta parte de todos los bebés nacidos en la comunidad. Pero ni siquiera esa capacidad urbana basta para compensar la mortalidad.

Ourense registró 538 nacimientos frente a 1.322 defunciones; Ferrol, 360 frente a 941; Santiago, 522 frente a 1.031; Lugo, 605 frente a 1.074; y Pontevedra, 447 frente a 893. En todos los casos, el saldo natural siguió siendo claramente negativo.

El indicador de matrimonios añade otro matiz al retrato demográfico. A Coruña lideró Galicia con 1.106 enlaces, seguida de Vigo, con 1.004. Sin embargo, en 84 concellos hubo más bodas que nacimientos. La vida adulta continúa, se formalizan parejas y se celebran ceremonias, pero detrás ya no siempre llegan niños.

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