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Sanidad

La primera ola de calor del verano deja 12 muertes atribuibles a las altas temperaturas en Galicia

La comunidad concentra el 5,6% de las 212 defunciones estimadas en España por el sistema MoMo durante un episodio que llegó a activar avisos rojos en las cuatro provincias

El alivio térmico llega con más de 7.400 rayos en las últimas 24 horas y granizo

La niebla da un respiro: las brumas matinales en la fachada costera oeste de Galicia refrescan los termómetros en Samil.

La niebla da un respiro: las brumas matinales en la fachada costera oeste de Galicia refrescan los termómetros en Samil. / Alba Villar

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Elena Ocampo

Elena Ocampo

Vigo

La primera ola de calor del verano dejó en Galicia 12 muertes estimadas atribuibles al exceso de temperatura, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria MoMo, del Instituto de Salud Carlos III.

La cifra supone el 5,6% del total estatal, después de que el episodio elevase a 212 las defunciones atribuidas al calor en el conjunto de España. El balance sitúa a la comunidad dentro del mapa de impacto sanitario de una ola temprana, intensa y poco habitual para el mes de junio.

Pero la comunidad vive otro vuelco meteorológico. El episodio que arrancó el fin de semana y se extendió hasta ayer, ya quedó contenido. La agencia gallega MeteoGalicia confirma una nueva montaña rusa de temperaturas, tormentas y chubascos. Galicia cambia el bochorno de los últimos días por un tiempo más revuelto, con temperaturas en descenso y tormentas que marcarán las próximas jornadas antes de una mejoría gradual hacia el fin de semana.

Volviendo al dato del exceso de muertes por calor resulta especialmente relevante porque Galicia suele quedar asociada a un riesgo térmico menor que otros territorios peninsulares.

Sin embargo, la intensidad del episodio, la llegada de aire muy cálido y la persistencia de temperaturas elevadas durante varios días hicieron que la comunidad también alcanzase niveles de riesgo extremo. Según la serie consultada en MoMo, las muertes atribuibles al calor se concentraron en los días centrales de la ola, con cuatro defunciones en una de las jornadas y otras ocho entre los días posteriores, coincidiendo con el tramo de mayor estrés térmico.

El balance se produjo en un contexto que las autoridades sanitarias ya habían identificado como de riesgo. Durante los días centrales del episodio, la Xunta llegó a activar el nivel 3, rojo, por episodio de calor en zonas de las cuatro provincias dentro del plan frente a los posibles efectos de las altas temperaturas sobre la salud.

Ese máximo nivel afectó inicialmente al Interior de A Coruña, Centro de Lugo, Montaña de Lugo, Montaña de Ourense e Interior de Pontevedra, y se mantuvo posteriormente en áreas del centro y la montaña lucense. La Administración autonómica restringió además la actividad deportiva federada y del programa Xogade en el exterior en las zonas afectadas por las alertas de mayor nivel.

Más incidencia entre la población envejecida

La ola coincidió con las jornadas de San Xoán, un periodo de elevada actividad social y desplazamientos, y se desarrolló con registros térmicos inusualmente altos para estas fechas. El riesgo no se limita a las horas centrales del día: las noches cálidas, la falta de descanso térmico y la exposición acumulada durante varios días pueden agravar el impacto sobre las personas más vulnerables.

Los datos de MoMo deben interpretarse como una estimación estadística, no como un recuento clínico de fallecimientos por golpe de calor. El sistema compara la mortalidad observada con la esperada y calcula qué parte del exceso puede atribuirse al efecto de la temperatura. Por ese motivo, las cifras más recientes pueden revisarse a medida que se incorporan nuevas notificaciones.

Aun con esa cautela, el balance confirma que el calor extremo es ya un problema de salud pública también en Galicia. Las personas mayores, quienes viven solas, los pacientes con enfermedades crónicas, la infancia, los trabajadores al aire libre y quienes residen en viviendas mal acondicionadas concentran una parte importante del riesgo.

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