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Este miércoles arranca el alivio tras el pico de la ola de calor: Ourense alcanzó los 39,6 grados y Vigo superó los 30

La jornada más intensa del episodio deja temperaturas al borde de los 40 grados en el interior gallego, activa alertas en buena parte de la comunidad y abre paso a un descenso térmico que pondrá fin a varios días de calor excepcional.

Dos trabajadores, bebiendo agua para sofocar el calor en la ciudad de Ourense

Dos trabajadores, bebiendo agua para sofocar el calor en la ciudad de Ourense / Iñaki Osorio

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La primera ola de calor del verano alcanzó este martes su punto álgido en Galicia. El episodio dejó temperaturas de hasta 39,6 grados en Ourense, activó avisos de riesgo extremo en buena parte de la comunidad y convirtió la víspera de San Xoán en una de las más cálidas de los últimos años.

El interior gallego volvió a concentrar los registros más elevados. La temperatura más alta de la jornada se registró en la ciudad de Ourense, donde los termómetros alcanzaron los 39,6 grados. También se rozaron los 40 grados en otros puntos del interior, con 39,3 grados en Ourense-Estacións, 38,6 en Ribas de Sil y 38,1 en Monforte de Lemos, confirmando que el valle del Miño y el eje del Sil fueron los grandes focos del calor en Galicia.

En Vigo, aunque lejos de los valores extremos del interior, el mercurio volvió a situarse claramente por encima de los registros habituales para finales de junio. La ciudad superó ampliamente los 30 grados y vivió una jornada de calor intenso y bochorno en vísperas de la noche de San Xoán.

Alerta roja

La Xunta amplió durante la mañana las zonas en nivel rojo dentro de su plan de alertas por altas temperaturas. El máximo nivel de riesgo afectó a áreas de Lugo, A Coruña y Ourense, mientras que buena parte del resto de Galicia permaneció en nivel naranja. En total, cerca de ocho de cada diez municipios gallegos estuvieron bajo algún tipo de aviso por calor.

Las autoridades recomendaron extremar las precauciones, especialmente entre las personas mayores, los niños y los colectivos más vulnerables, además de evitar actividades físicas intensas durante las horas centrales del día.

Pese a la excepcionalidad del episodio para Galicia, la comunidad no se situó entre las zonas más calurosas de España. Mientras el interior gallego alcanzaba los 39,6 grados, en Andalucía se registraban temperaturas cercanas a los 44 grados y decenas de estaciones superaban la barrera de los 40. Aun así, el episodio adquiere una dimensión extraordinaria en territorio gallego, donde estos registros siguen siendo poco frecuentes, especialmente en un mes de junio.

La ola de calor vuelve además a poner el foco sobre los récords históricos de temperatura en Galicia. Las máximas absolutas continúan concentrándose en la provincia de Ourense y en los valles interiores del Miño y del Sil, donde durante las grandes olas de calor de las últimas décadas se han superado ampliamente los 42 grados.

Vigo, por su condición costera, queda habitualmente al margen de esos extremos. El récord absoluto de la ciudad sigue siendo los 40,8 grados registrados en el aeropuerto de Peinador el 7 de agosto de 2016, una cifra que continúa siendo la temperatura más alta medida oficialmente en el municipio.

Fase final

Tras varios días de calor excepcional, los modelos meteorológicos apuntan a que el episodio comienza ya su fase final. El descenso térmico previsto para este miércoles permitirá una progresiva normalización de las temperaturas, especialmente en el oeste de Galicia y en las Rías Baixas.

La jornada de este martes quedará así como la más intensa de la primera ola de calor del verano de 2026, con una Galicia al borde de los 40 grados y un Vigo que volvió a vivir un día plenamente veraniego antes de la llegada del alivio térmico.

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