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Acceso a la Universidad

Sofía Salgado, alumna de Vigo con una de las mejores notas de la PAU en Galicia (9,75): «Los profesores nos prepararon para lo que venía»

Tras una PAU de 9,75 y una nota de 13,850, planea sacarse el carné de conducir, viajar con amigas y elegir el grado de ADE y Derecho en la UVigo

Así vivió Sofía Salgado la noticia de su 9,75 en PAU

Alba Villar

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Elena Ocampo

Elena Ocampo

Vigo

Sofía Salgado sabía que los exámenes de la PAU le habían salido bien, «pero no tanto». La alumna viguesa, que vive en la zona de Ramón Nieto y estudió en el IES República Oriental de Uruguay —el ROU—, logró un 9,75 en la prueba y una nota de admisión de 13,850. Un resultado que la sitúa entre las mejores calificaciones de esta convocatoria y que le abre la puerta a su primera opción: el doble grado de ADE y Derecho en la Universidade de Vigo.

«No me esperaba tanta nota», reconoce todavía con sorpresa. En su caso, la alegría llegó después de una espera poco habitual. El día en que se publicaron las calificaciones estuvo primero con su padre y su madre, luego fue a la playa y después quedó con un grupo de amigos para consultar juntos los resultados. «No vi nada hasta cerca de las 20.00 horas», relata.

Sofía atribuye el resultado a muchas horas de trabajo, pero no solo a eso. «Estudié mucho, pero lo más importante para mí fue tener a mi familia al lado», explica. También subraya el papel del instituto y de quienes la acompañaron durante el curso. «Tuve un profesorado estupendo. Compañeros que se han portado de guías conmigo y me han enseñado muchísimo».

En la PAU obtuvo tres dieces: en Lengua, Gallego y Matemáticas. Esta última fue, precisamente, la nota que más la sorprendió. «Matemáticas. Me sentí muy bien, la verdad», admite.

En Historia de España eligió precisamente la opción que generó más debate, la comparativa entre anarquismo y socialismo. Pese a la polémica, obtuvo un 9,25. «Cogí esa comparativa. Me sorprendió, pero teníamos temario, teníamos apuntes de eso, así que la pude hacer», señala.

La vocación jurídica la tiene clara desde hace años. «Siempre tuve claro que quería estudiar Derecho; desde siempre», afirma. En casa conoce de cerca la profesión: sus padres son abogados civilistas. Pero insiste en que nunca sintió presión para seguir ese camino. La otra parte de su elección, ADE, llegó también durante el Bachillerato. «Tengo una profesora de Economía estupenda, que ha hecho que me encante», apunta.

A largo plazo, Sofía se ve opositando. «Me encantaría opositar a la judicatura al terminar la carrera», afirma. La idea de preparar una oposición exigente no la asusta. Tampoco el peso memorístico que tradicionalmente se asocia al Derecho y a la carrera judicial, aunque prefiere no aventurar cómo cambiará todo con la inteligencia artificial.

Sí la ha usado (la IA) ya como apoyo durante el curso. «Es muy útil para preparar muchos exámenes, muchas asignaturas», explica. La empleaba para ampliar temario, pedir explicaciones o corregir ejercicios, aunque siempre con cautela: «A veces falla, por supuesto. Yo siempre preguntaba a los profesores para que me lo corrigiesen».

Ahora, después de un curso intenso y de una PAU que la ha colocado entre las notas más destacadas, toca descansar. Cumple 18 años el 27 de junio y espera empezar pronto con el permiso de conducir. Este verano quiere ir mucho a la playa y viajar con amigas a Praga, Viena, Budapest y Bratislava.

De momento, antes de pensar en oposiciones, Erasmus o futuros viajes en coche, Sofía disfruta de una recompensa que todavía está asimilando. La nota confirma un año de trabajo, pero también una red de apoyo que ella no deja de mencionar: familia, profesores y compañeros. «Yo he estudiado un montón», insiste. Pero la clave, repite, fue no haberlo hecho sola.

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