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Salud

El gasto sanitario público en Galicia apenas supera la media autonómica pese a de ser la tercera comunidad más envejecida

Es la novena autonomía en gasto per cápita, que en 2024 se situó en los 2.071 euros

Sede de la Consellería de Sanidade y del Servizo Galego de Saúde.

Sede de la Consellería de Sanidade y del Servizo Galego de Saúde. / Europa Press

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R. S.

Santiago

Según el informe El gasto en salud en España: análisis y recomendaciones, presentado este miércoles por el Foro Económico de Galicia, la comunidad gallega destinó en 2024 un total de 5.603 millones de euros a sanidad pública, 2.071 euros por habitante. Son 113 euros más que el promedio autonómico —un 5,8% por encima—, pero sitúan a Galicia solo en el noveno puesto del ranking per cápita, pese a ser la tercera comunidad con mayor proporción de población de 65 años o más, solo por detrás de Asturias y Castilla y León. El dato resume una de las tensiones que atraviesan el informe: las necesidades sanitarias no dependen solo del volumen de población, sino también del envejecimiento, la dispersión, la financiación autonómica y las prioridades políticas de cada territorio.

Precisamente, el informe evidencia las diferencias entre comunidades autónomas. Mientras el País Vasco destina 2.332 euros por habitante, Andalucía invierte 1.658 euros, una brecha de 674 euros que equivale a un 40,7 por ciento más de gasto per cápita en la comunidad vasca. Según los autores del documento, esta desigualdad responde a las diferencias en las necesidades de gasto por habitante —como el envejecimiento, la escala poblacional o la dispersión—, a los recursos del sistema de financiación autonómica y a las preferencias políticas e institucionales.

Así, el gasto de comunidades autónomas queda encabezado por el País Vasco (2.332 euros), seguido de Asturias (2.322 euros), Extremadura (2.246 euros), Cantabria (2.242 euros), Castilla y León (2.218 euros), Aragón (2.190 euros), Navarra (2.156 euros), Murcia (2.155 euros), Cataluña (2.061 euros), Canarias (2.036 euros), Castilla-La Mancha (1.957 euros), Baleares (1.956 euros), La Rioja (1.878 euros), Comunidad Valenciana (1.867 euros), Madrid (1.779 euros) y Andalucía (1.658 euros), que cierra la lista.

«Reformar la financiación autonómica»

«Vemos diferencias notables y sustanciales. Esto nos lleva a la necesidad de la reforma de la financiación autonómica, es algo que necesitamos para corregir algunas desigualdades que no son razonables y que no nos deberían parecer bien», ha señalado el director del Foro Económico de Galicia, Santiago Lago al respecto. En esta línea, el documento indica que la reforma del sistema de financiación autonómica permitiría corregir situaciones de infrafinanciación estructural en algunas comunidades, y mejorar la suficiencia global para afrontar tensiones persistentes al alza.

No obstante, Lago ha señalado que la solución no pasa por financiación condicionada ni por compartimentos estancos para la sanidad, sino por ampliar la autonomía tributaria y reforzar la corresponsabilidad autonómica.

El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, se ha pronunciado esta mañana sobre este estudio. Si bien ha reconocido que no es posible establecer comparaciones con otros territorios por presentar circunstancias distintas, sí ha defendido que Galicia «necesita más gasto del que se está destinando». Pedro Blanco focaliza el problema en la atención primaria y especializada y, más concretamente, en las listas de espera «de 15 o 20 meses» y en los centros de salud sin pediatras. «Hay que hacer un esfuerzo importante. Creo que es fundamental sentarse a negociar. Y si realmente es un problema de financiación, que Alfonso Rueda ponga encima de la mesa cuál es su modelo», ha animado.

Gasto similar a países de la OCDE

Volviendo al informe, el trabajo también señala que el gasto sanitario total en España alcanzó el 9,2 por ciento del PIB en 2024, una décima por debajo de la media de la OCDE (9,3%), lo que además sitúa a España en el segundo cuartil de la Unión Europea.

Asimismo, el gasto sanitario público (GSP) representa el 15 por ciento del gasto público total, en línea con la media de la OCDE, y ha aumentado un punto porcentual desde 2013. No obstante, las proyecciones indican que el GSP crecerá menos en España que en la mayoría de los países de la UE-27 entre 2024 y 2045.

En perspectiva de largo plazo, el GSP ha multiplicado por más de tres su participación en el PIB desde 1970 con el 2 por ciento al 6,7 por ciento en 2024. «El esfuerzo sanitario ha sido increíble», ha indicado la autora Beatriz González.

En términos reales, entre 2002 y 2024 el GSP creció un 84 por ciento. Sin embargo, se aprecian dinámicas contractivas en tres periodos (1985-87, 1994-2002 y 2010-2013), seguidas siempre de recuperaciones intensas.

Por su parte, el GSP hospitalario absorbe el 62 por ciento del total en 2024, frente al 28,8 por ciento de la Atención Primaria. La ratio hospital/primaria ha pasado de 3,5 en 2002 a 4,3 en 2024. Ajustando por inflación, el gasto hospitalario creció un 86 por ciento, el de Atención Primaria un 52 por ciento y el de medicamentos de prescripción apenas un 4 por ciento.

Asimismo, en la década de 2014-2024, el GSP creció un 56 por ciento mientras la población solo aumentó un 4,7 por ciento. Los recursos humanos crecieron más que la actividad asistencial: ingresos hospitalarios e intervenciones quirúrgicas se estancan o caen, mientras las urgencias hospitalarias crecen un 18,7 por ciento. España es el segundo país de la OCDE en frecuentación de urgencias (69 por 100 habitantes), más del doble de la media, con tasas bajas de consultas presenciales y hospitalizaciones en perspectiva internacional. «Esto es una señal que nos hace pensar que puede haber un problema de pérdida de productividad en el sistema y de desvío hacia una atención que es más cara y no tan efectiva como si realmente las personas consultaran donde deben, que es en Atención Primaria», ha apuntado González.

Los precios sanitarios en España son bajos

El nivel de precios de la sanidad ajustado por paridad de poder adquisitivo (PPA) es de 67 en España frente a una media de 100 en la OCDE, lo que explica en parte la relativa moderación del GSP. Por otra parte, los precios de los medicamentos presentan enorme variabilidad internacional y cierta opacidad en España: el precio «notificado» difiere del precio realmente pagado, según acuerdos bilaterales confidenciales. Según los autores, este sistema adelanta el acceso a la innovación, pero genera problemas de transparencia y puede inducir comportamientos estratégicos por parte de la industria. Por último, el documento indica que existen tres grandes propulsores del GSP, cada uno de los cuales define un reto: el envejecimiento poblacional, la farmacia hospitalaria y la innovación tecnológica y la organización asistencial.

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