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TIC

¿Educación afectivo-sexual? No basta, los adolescentes gallegos piden más

Expertos advierten contra dejar que sea la pornografía la única profesora

Un 6,1% del alumnado de Primaria accede a este tipo de contenidos

Ponentes en la jornada sobre "Infancia, adolescencia y bienestar digital", este jueves, en Santiago.

Ponentes en la jornada sobre "Infancia, adolescencia y bienestar digital", este jueves, en Santiago. / Xoán Álvarez

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Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

Que los niños pululen por las redes sociales, donde puedan contactar con desconocidos que incluso les hagan proposiciones sexuales, pero también a través de videojuegos, es una de las conclusiones del estudio sobre «Infancia, adolescencia y bienestar digital» presentado este jueves en Santiago. No obstante, el análisis, fruto de entrevistar a casi 3.400 estudiantes de 10 a 20 años en Galicia, va mucho más allá y revela carencias en la educación afectivo-sexual de los más jóvenes.

Así, dos de cada tres adolescentes aseguran que en su casa no se habla «nunca» o «casi nunca» sobre sexualidad, pese al adelanto de las relaciones sexuales en las generaciones actuales. Además, y aunque un 61,3 por ciento manifiesta haber recibido durante el curso algún tipo de charla o realizado alguna actividad relacionada en el centro educativo, casi la mitad (un 49,6 por ciento) demanda «expresamente» más actividades de ese tipo.

La educadora que compite con los padres: la pornografía

Todo ello se produce en un contexto, como advierte Antonio Rial Boubeta, codirector del macroestudio promovido por Unicef, de un consumo de pornografía precoz. Ya entre el alumnado de Primaria, un 6,1% de los niños gallegos ha estado expuesto a este tipo de contenidos. La encuesta evidencia que en Galicia la media de edad del primer acceso está en 11,63 años, que un tercio llegó a la pornografía de manera fortuita y que ocho de cada diez entrevistados opinan que es muy fácil acceder a material para adultos. Al margen de cómo fuese el contacto, uno de cada diez adolescentes consume pornografía de forma «habitual» y uno de cada cinco consumidores de pornografía presenta un consumo problemático.

«El inicio de relaciones sexuales se produce a edades más tempranas, por tanto hay que estar antes educando y proporcionando modelos respetuosos porque, si no, los tomarán de la pornografía», advierte Rial Boubeta. «Hace falta equilibrar la balanza» con educación, porque la pornografía a la que acceden los chavales se manifiesta, según algunos informes, en «cosificación y sumisión de las mujeres» y en «la normalización de la violencia como parte del proceso de excitación masculino».

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