Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cuando la vocación se quema: Galicia, entre las comunidades con mayor riesgo de abandono de la enfermería

Un estudio estatal sitúa a la comunidad entre las de mayor riesgo relativo de abandono profesional

El sindicato SATSE denuncia ante el Sergas que miles de enfermeras y fisioterapeutas siguen sin ver reconocida su carrera profesional

Un momento de la protesta de Satse ante el Sergas, hoy en Santiago

Un momento de la protesta de Satse ante el Sergas, hoy en Santiago / Fdv

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Elena Ocampo

Elena Ocampo

Vigo

La alarma no llega esta vez de una protesta ni de una lista de espera, sino de una encuesta masiva: Galicia aparece entre las comunidades donde las enfermeras tienen más riesgo relativo de querer dejar la profesión.

El dato no es menor. En un sistema sanitario que ya funciona al límite de sus plantillas, el estudio sitúa a la comunidad gallega en el grupo de territorios —junto a Madrid, Canarias y Baleares— con más del doble de probabilidades ajustadas de intención de abandono respecto a Navarra, tomada como referencia.

El trabajo, publicado en Journal of Nursing Management y elaborado a partir de una macroencuesta impulsada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III, analiza las respuestas de 20.316 enfermeras y enfermeros en activo en España.

La muestra procede de un conjunto inicial de 55.711 respuestas, depurado hasta incluir profesionales menores de 60 años, en activo y con datos completos para el análisis. La recogida de información se realizó entre el 7 y el 31 de mayo de 2024.

El resultado nacional ya es contundente: el 39,58% de las enfermeras declara intención de abandonar la profesión en los próximos diez años. Casi una de cada seis, el 16,99%, afirma que lo haría en un plazo de dos años; otro 3,66%, en tres; el 9,27%, en cinco; y el 9,67%, en diez.

En conjunto, el estudio dibuja un escenario de desgaste profundo en una profesión esencial para sostener hospitales, centros de salud, urgencias y recursos sociosanitarios.

Más del doble de posibilidades de irse

Galicia no cuenta en el artículo principal con un porcentaje propio publicado de intención de abandono, ni con el número exacto de respuestas gallegas. Pero sí aparece un dato central: en el modelo de regresión logística, la comunidad gallega forma parte del grupo con ratio superior a 2 frente a Navarra.

Traducido con cautela: trabajar en Galicia se asocia con más del doble de probabilidades relativas de declarar intención de dejar la enfermería, una vez considerados otros factores.

El estudio apunta a una explicación de fondo: la descentralización del Sistema Nacional de Salud puede estar generando diferencias territoriales en condiciones laborales, estabilidad, salarios, dotación de plantillas, reconocimiento profesional y desarrollo de especialidades. En ese mapa desigual, Galicia aparece en la franja de mayor vulnerabilidad.

Las causas del malestar son, sobre todo, laborales. Entre quienes piensan abandonar la profesión, el 56,54% señala la falta de estabilidad; el 31,54%, el escaso reconocimiento profesional; el 5,65%, el salario insuficiente; y el 3,55%, la sobrecarga asistencial. No es una crisis vocacional, sino de condiciones.

Protesta de SATSE

Ese diagnóstico enlaza con las reivindicaciones que SATSE Galicia trasladó este jueves ante el Sergas. El sindicato inició movilizaciones para reclamar mejoras en la carrera profesional y entregó en el registro de la Consellería de Sanidade más de 2.500 firmas de enfermeras y fisioterapeutas que piden un encuadramiento excepcional.

Según la organización, alrededor de 6.000 enfermeras y fisioterapeutas —y más de 4.000 profesionales de otras categorías— están siendo discriminados porque el sistema no reconoce servicios previos ni méritos acumulados en otros servicios de salud, en otras comunidades autónomas o incluso en países de la UE.

SATSE sostiene que esta situación penaliza trayectorias de más de 15 años en algunos casos, tiene impacto salarial y afecta ya a unos 10.000 profesionales del Sergas, pese a que diversas sentencias avalarían el reconocimiento de esos derechos.

En plena alerta por el riesgo de abandono enfermero que sitúa a Galicia entre las comunidades más vulnerables, la carrera profesional aparece así no como una cuestión administrativa menor, sino como una pieza central de la retención de talento sanitario.

¿Por qué se van?

El análisis identifica además factores que elevan el riesgo de abandono: tener una mala percepción de la seguridad del paciente incrementa la probabilidad en un 80,9%; valorar como baja la calidad de los cuidados, en un 70,6%; haber omitido cuidados por falta de tiempo, en un 33,1%; tener contrato temporal, en un 33,3%; trabajar jornadas de más de 7,5 horas, en un 32,1%; y realizar turnos de tarde, en un 25,3%. También influyen ser menor de 35 años, hombre y tener máster.

La fotografía de la muestra refuerza la dimensión del problema: el 84,81% de participantes son mujeres; el 50,26% tiene menos de 35 años; el 65,51% trabaja en hospitales; el 23,4%, en atención primaria; el 8,12%, en urgencias; y el 2,97%, en el ámbito sociosanitario.

Para Galicia, la lectura política es clara: retener enfermeras exige algo más que convocatorias puntuales. Implica estabilizar contratos, ajustar plantillas, reconocer especialidades, mejorar turnos, garantizar tiempo suficiente para cuidar y desbloquear una carrera profesional que los sindicatos consideran discriminatoria. Aunque el estudio no dice cuántas enfermeras gallegas se irán, dice algo quizá más inquietante: Galicia está entre los territorios donde más se acumulan las condiciones para que muchas quieran hacerlo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents