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La cadena forestal estabiliza su negocio en Galicia: casi 2.500 millones de euros

La retirada de madera quemada tras los incendios alteró la actividad del sector, disparando las cortas en monte comunal hasta máximos históricos

Tala de pinos en los montes de O Valadouro (Lugo).

Tala de pinos en los montes de O Valadouro (Lugo). / Carlos Castro/Europa Press

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Galicia superó en 2025 los 10,7 millones de metros cúbicos de madera extraída, una cifra que confirma el crecimiento continuado de la industria forestal gallega y consolida un modelo productivo cada vez más intensivo. Estos números contrastan con los que se manejaban hace tan solo una década, pues en 2015 el volumen de aprovechamientos de madera rondaba los 7,7 millones. Hoy Galicia mueve más de tres millones de metros cúbicos adicionales al año y vuelve a acercarse a los máximos históricos alcanzados en 2022 —año en el que también hubo una gran ola de incendios, sobre todo en el sur de Lugo—, cuando por primera vez se superaron los once millones.

Así se desprende el informe A Cadea Forestal-Madeira de Galicia 2025, elaborado con datos de la Consellería do Medio Rural y presentado este martes en Santiago, con la presencia de la directora xeral de Planificación e Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro, el secretario xeral de Industria e Desenvolvemento enerxético, Nicolás Vázquez, el director xeral de Defensa do Monte, Manuel Francisco y el director da Axencia Galega da Industria Forestal (Xera), Alfredo Fernández. La evaluación retrata una comunidad donde la explotación del monte se mantiene como una de las grandes infraestructuras económicas del rural, pero también deja ver las costuras del sistema: una enorme dependencia creciente del eucalipto —especie invasora—, una concentración de la actividad en pocos municipios y una vulnerabilidad cada vez más visible frente a incendios y enfermedades forestales, como la denominada banda marrón —un hongo foliar que debilita la especie y que ya está condicionando parte de las cortas en el norte e interior de Lugo—.

Abunda el eucalipto

Más de la mitad de toda la madera cortada en Galicia en el último año corresponde a esta especie, según explicó el ingeniero forestal Juan Picos, autor de dicho informe, durante la presentación. Las cortas de Eucalyptus spp. alcanzaron los 5,61 millones de metros cúbicos, una cifra superior a la registrada en 2024, cuando se situó en 4,8 millones, suficiente para mantener el dominio absoluto de estos árboles dentro del sistema forestal gallego. Ello supone en total una tala diaria de 20.000 a 40.000 metros cúbicos de madera.

En ese sentido, el gran cinturón del eucalipto se concentra en el norte atlántico, destacando especialmente la provincia de A Coruña, con 3,38 millones de metros cúbicos, seguida de Lugo, con 1,62, y la de Pontevedra, que registró un total de 568.000 de metros cúbicos en aprovechamiento de eucalipto. Mientras, Ourense presenta una presencia «muy reducida» de esta especie, con apenas 45.800 metros cúbicos. Según el informe, «estos datos reflejan la fuerte especialización productiva de las provincias costeras y la importancia de la demanda industrial vinculada a la pasta de papel y a los tableros».

Las coníferas siguen siendo el segundo gran grupo forestal de Galicia, con más de cuatro millones de metros cúbicos entre Pinus pinaster y Pinus radiata. Lugo concentra más del 80 % de las cortas de pino radiata, mientras A Coruña se mantiene como la principal provincia maderera gracias al peso del eucalipto. Ourense, aunque con menor volumen total, destaca por la diversidad de coníferas y por concentrar casi el 87 % de las cortas públicas gallegas tras los incendios de 2025. El paisaje forestal gallego aparece, así, cada vez más especializado: eucalipto en el litoral atlántico, pino radiata en el interior lucense, Pinus sylvestris en las áreas montañosas orientales y grandes superficies productivas orientadas a abastecer la industria papelera, de tableros y transformación de madera.

El monte privado sostiene el sistema

El informe clarifica quién sostiene esta maquinaria forestal: los propietarios privados. Tal y como indicó Picos, el 93% de toda la madera cortada en Galicia procede de montes privados y solo el 7% corresponde a gestión comunal, su máximo histórico debido a la oleada de incendios en el verano de 2025. Detrás de esa cifra conviven miles de pequeñas parcelas y propietarios dispersos en un modelo históricamente fragmentado por el minifundismo, pero altamente productivo.

Además, Medio Rural señaló una fuerte concentración territorial de esta actividad: solo 19 municipios reúnen una cuarta parte de todas las cortas privadas de Galicia y apenas 50 concentran la mitad del volumen total. Concretamente, el ayuntamiento lucense de A Fonsagrada lidera el ranking con casi 199.000 metros cúbicos, superando solo en esta localidad de la montaña de Lugo a la producción de siete comunidades autónomas: las Islas Baleares, la Región de Murcia, el archipiélago de Canarias, Madrid, la Comunidad Valenciana, La Rioja y Extremadura.

Le siguen otros concellos con fuerte peso forestal como Ortigueira (A Coruña), O Pino (A Coruña), Quiroga (Lugo), Forcarei (Pontevedra) o Laza (Ourense). La mayor parte de estas cortas se concentran en eucalipto y coníferas, y responden a un modelo muy apoyado en pequeños propietarios privados y parcelas fragmentadas, especialmente en las provincias atlánticas, donde la gestión pública tiene una presencia mucho menor.

Sin embargo, en 2025 hubo incremento puntual de los aprovechamientos de madera en monte comunal y de gestión pública, especialmente en Ourense. Picos vinculó este aumento directamente a la retirada de madera afectada por los grandes incendios del verano en la provincia. Buena parte de las cortas extraordinarias registradas ese año responden así a trabajos de aprovechamiento y saneamiento de masas forestales quemadas, pues la retirada de árboles quemados disparó las cortas públicas hasta máximos históricos, sobre todo en las coníferas ourensanas. Distritos como Verín-Viana o Valdeorras-Trives multiplicaron las cortas de pino con respecto a 2021 debido al aprovechamiento urgente de madera afectada por el fuego.

El sector maderero se ralentiza

Con todo, la cadena forestal madera logró estabilizar su negocio en la comunidad con una facturación total de 2.462 millones de euros. Una cifra que se mantiene en torno a los 2.500 millones, al menos, desde 2023. Además, dio empleo a unos 20.000 trabajadores, aunque reduciendo ligeramente el número de empresas (unas 3.300), relacionadas con la silvicultura, la tala y la fabricación de tableros y mobiliario.

El ingeniero forestal subrayó el incremento simultáneo de exportaciones e importaciones de madera. Aun así, aseguró que la producción gallega «cubre de sobra» la demanda interna y destacó que en las últimas dos décadas «el sector ha sido capaz de producir mejor y de vender más fuera». Entre los factores de incertidumbre, el informe advierte sobre las distorsiones que pueden generar los aranceles impulsados por Estados Unidos, debido a su efecto «rebote» sobre los mercados internacionales. También alertó del impacto que podría tener la tensión en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz sobre materias primas como las colas empleadas por la industria gallega del tablero.

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