Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Salud mental

Expertos alertan sobre el diseño adictivo de las redes sociales y su impacto en la salud mental de los jóvenes gallegos

En las chicas, que se conectan más horas y en mayor proporción que los chicos, pueden suponer problemas de autoestima, autoimagen y trastornos de la conducta alimentaria

Una niña observa su teléfono móvil en la cama.

Una niña observa su teléfono móvil en la cama. / Aleksandra Suzi

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

Ocho de cada diez adolescentes gallegos se pasan como mínimo dos horas al día conectados a las redes sociales, y eso entre semana, porque el sábado y domingo quienes les dedican al menos ese tiempo suben casi al 90 por ciento. Pero las que hacen un uso más intensivo, las que sucumben al «scroll» infinito del algoritmo, son las chicas: por la semana, el porcentaje de las que se conectan a servicios de mensajería o plataformas de entretenimiento seis o más horas diarias es casi un 60 por ciento superior al de los chicos de su edad: un 13,3% frente a un 8,4%. Los fines de semana, son casi el triple las que caen en ese «círculo vicioso», como lo denomina Antonio Rial Boubeta, experto en adicciones juveniles.

De hecho, entre las adolescentes de 14 a 18 años la encuesta Estudes, realizada por el Plan Nacional sobre Drogas, detecta el mayor uso problemático de las redes sociales. Lo que Rial Boubeta considera un «auténtico problema» afectaría a un 18,8% de las estudiantes de enseñanzas secundarias, 2,6 puntos por encima de sus compañeros de pupitre.

No solo los investigadores perciben el «problema». También lo hace el Sergas cuando indica que, en el caso de las chicas, el uso de redes sociales puede ir aparejado con cuestiones como «autoestima», «autoimagen» y «trastornos de la conducta alimentaria». Así lo señala el técnico del Servizo de Información de Saúde Sergio Veiga al exponer los datos del Estudes 2025, que pasa revista a las adicciones con sustancia y comportamentales en adolescentes.

«Hechas para enganchar»

Rial Boubeta explica que el «gran problema» está en las redes sociales. «Están hechas para enganchar; el algoritmo está concebido para perpetuar la conducta, el scroll infinito». En concreto, pone de ejemplos Instagram o TikTok, en los que se suceden los vídeos cortos y en los que además, el algoritmo aprende rápidamente qué es lo que le gusta al usuario. «Dan igual las consecuencias a nivel cognitivo o de impacto negativo sobre la salud mental; interesa tenerte perpetuamente ahí con tu atención devorada», insiste. El algoritmo, proclama, «trata a los niños, no como humanos, sino como clientes».

Con todo, reconoce que la relación entre redes sociales y salud mental es «compleja». «En muchos casos no es solo unidireccional, sino bidireccional; aquellos con más vulnerabilidad emocional, más carencia, tienen mayor propensión a caer en la red de las redes sociales y eso actúa como un círculo vicioso y sigue empeorando su dependencia y su malestar emocional», explica.

Esa situación, defiende, «refuerza la necesidad de establecer mecanismos legales y políticas de prevención educativa y social» porque «la política está para eso». Al respecto, agradece que en Galicia ya se haya dado pasos para elaborar una ley «seria, madura y valiente», si bien concede que habrá que esperar para ver qué efectos tiene.

Esa normativa llega en un momento en el que la sociedad ha «echado el freno de mano» en relación con la tecnología y en el que la tres administraciones han situado ese tema en la agenda política, lo que este experto considera un «logro». «Está primando un enfoque de responsabilidad social», aplaude.

No obstante, apunta tres evidencias sobre adicciones comportamentales en adolescentes que le parecen «tremendamente preocupantes»: las apuestas en menores, niveles «aberrantes» de adictos a videojuegos o el consumo de pornografía y la «persistencia» de situaciones de ciberacoso o ciberviolencia en la pareja.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents