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Sergas

Los coordinadores de Urgencias elevan la presión sobre Sanidade y la Xunta niega el bloqueo de contrataciones

Los coordinadores de once hospitales denuncian falta de personal y deficientes herramientas informáticas

La Consellería cifra en 149 el aumento de plazas en Urgencias y en una media de 3.560 euros más al año por médico los incrementos salariales aplicados

Imagen de la entrada de Urgencias de un hospital gallego.

Imagen de la entrada de Urgencias de un hospital gallego. / Gustavo Santos

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Elena Ocampo

Elena Ocampo

Los servicios de Urgencias hospitalarias vuelven a situarse en el centro del conflicto sanitario en Galicia. Once coordinadores de hospitales públicos han difundido un comunicado en el que acusan a la Consellería de Sanidade de no haber dado respuesta a sus advertencias y de mantener sin resolver problemas que, según sostienen, afectan directamente a la seguridad clínica y a la calidad asistencial. Los firmantes denuncian sentirse «discriminados» respecto a otros colectivos sanitarios, después de los acuerdos alcanzados en Atención Primaria y de las negociaciones abiertas para otros servicios hospitalarios.

El escrito pone el foco en tres frentes: la contratación de facultativos, la falta de herramientas informáticas para garantizar la trazabilidad de los pacientes y la situación del servicio de Urgencias del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense. Los coordinadores aseguran que las gerencias de las áreas sanitarias tienen limitada su capacidad para incorporar profesionales porque la autorización depende de Sanidade, justo antes del verano, cuando la presión asistencial aumenta en muchos hospitales por el incremento de población desplazada.

La Consellería: «Es rotundamente falso»

La Consellería rechaza de plano esa acusación. En su respuesta, sostiene que es «rotundamente falso» que el Servizo Galego de Saúde esté bloqueando la contratación de profesionales en Urgencias. El departamento que dirige Antonio Gómez Caamaño defiende que está adoptando mecanismos para garantizar que los recursos disponibles se distribuyan con criterios de equidad y permitan cubrir la asistencia en todo el territorio, especialmente en los puestos de difícil cobertura.

Ourense aparece como el caso más delicado. Los coordinadores describen una situación «dramática» y aseguran que el servicio dispone de apenas el 40% de los facultativos necesarios, con una plantilla exhausta tras meses de sobrecarga. Sanidade replica que esta misma semana prevé aprobar en el Consello de Dirección del Sergas medidas extraordinarias para garantizar la cobertura asistencial en las Urgencias ourensanas, como ya hizo, recuerda, en el Hospital da Mariña. Añade además que el servicio ya venía siendo reforzado con profesionales de otras áreas.

El comunicado se suma a una cadena de tensiones acumuladas en la sanidad gallega durante los últimos meses. Antes, Atención Primaria protagonizó una huelga que terminó con un acuerdo entre Sanidade y O’Mega; después, los Puntos de Atención Continuada también fueron escenario de protestas contra la reorganización de su actividad, y los médicos mantuvieron movilizaciones contra el Estatuto Marco. En paralelo, facultativos hospitalarios llegaron a negarse a realizar actividad autoconcertada, las conocidas como «peonadas», como medida de presión, hasta el acuerdo que permitió retomarlas.

Dos diagnósticos enfrentados

También hay discrepancias laborales. Los responsables de Urgencias reclaman que las mejoras logradas por Atención Primaria sean equiparables para quienes trabajan en los servicios hospitalarios urgentes. Sanidade responde que los apoyos de otros profesionales a Urgencias se rigen por la voluntariedad incentivada y recuerda que la Xunta ha aprobado mejoras retributivas para este colectivo, con una media de 3.560 euros más al año por médico de Urgencias, además de los incrementos salariales generales de los empleados públicos.

Otro de los reproches de los coordinadores tiene que ver con la tecnología. Aseguran que llevan 15 años reclamando herramientas informáticas que permitan conocer con precisión el recorrido y la situación de cada paciente dentro de unos servicios que pueden concentrar a más de 200 personas al mismo tiempo. Alertan de que esa carencia eleva el riesgo de errores y critican que desarrollos como IANUS 5 se diseñen, a su juicio, sin contar con quienes trabajan en la atención urgente hospitalaria.

Sanidade defiende, por el contrario, que mantiene el diálogo abierto con todas las categorías profesionales, incluidos los médicos de Urgencias, y subraya que el refuerzo de estos servicios no es puntual. La Consellería cifra en 149 el aumento de plazas de médicos de Urgencias en el Sergas respecto a 2024 y reivindica que todos los profesionales del sistema público, no solo una categoría, son garantes de la accesibilidad y la equidad.

El choque deja dos diagnósticos enfrentados. Para los coordinadores, Urgencias afronta una presión creciente sin medios suficientes y con una desigualdad de condiciones frente a otros ámbitos asistenciales. Para Sanidade, existen mejoras laborales, refuerzos de plantilla y medidas extraordinarias en marcha que desmienten la imagen de abandono.

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