Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La factura del IBI crece sin freno en Galicia: los concellos hacen caja e ingresan la cifra récord de 650 millones en plena escalada fiscal

El recibo de la conocida como contribución ya supera el 60% de los impuestos locales

En diez años, los ayuntamientos en la comunidad aumentan la recaudación tributaria casi un 30% y superan los 1.050 millones

Las administraciones locales de las provincias de A Coruña y Pontevedra concentran más del 80% del aumento fiscal municipal en Galicia en la última década

Oficina de recaudación municipal de A Coruña.

Oficina de recaudación municipal de A Coruña. / L. O.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

R. Prieto

A Coruña

El IBI no toca techo en Galicia. Los concellos prevén ingresar en 2025 648,7 millones de euros por este impuesto, una cifra récord que supone 127,6 millones más que hace diez años y más del 60% de todos los ingresos tributarios municipales. La subida continúa incluso después de una década de escalada: solo en el último año, las arcas locales suman otros 16,8 millones por el impuesto que grava la propiedad inmobiliaria.

El avance del Impuesto de Bienes Inmuebles explica buena parte del aumento de la presión fiscal municipal en Galicia. En conjunto, los ayuntamientos gallegos prevén ingresar este año 1.054,2 millones de euros por impuestos directos e indirectos, frente a los 822,2 millones de 2015. Son 232 millones más, un incremento del 28,2% en una década. Y más de la mitad de esa subida procede del IBI, que se consolida como la gran columna vertebral de la financiación local, según las previsiones de 2025 publicadas por el Ministerio de Hacienda.

La recaudación por impuestos directos e indirectos en las administraciones locales gallegas se incrementó casi un 30% en los últimos diez años. Y lo más significativo es que 2025 no marca un respiro, sino otro avance: 35,5 millones más respecto al ejercicio anterior, un 3,5% más que los 1.018,7 millones de 2024. Los ayuntamientos consolidan así una tendencia al alza que evidencia una estrategia clara: reforzar la recaudación propia apoyándose, sobre todo, en la propiedad inmobiliaria.

El IBI, columna vertebral de la financiación local

El IBI se mantiene como rey absoluto del sistema tributario municipal. Este tributo —sumando urbano, rústico y bienes de características especiales— pasó de 521,2 millones a 648,7 millones en la última década. Son 127,6 millones más, el 55% de todo el aumento tributario municipal en ese periodo. Esta evolución refleja que más de la mitad del esfuerzo fiscal adicional de la década recae sobre la propiedad inmobiliaria.

No se trata de un impuesto más; el IBI es la columna vertebral de la financiación local. Viviendas, locales, oficinas, garajes… el corazón urbano de Galicia es también el corazón de la recaudación municipal. La conocida como contribución es el auténtico gigante recaudatorio de los ayuntamientos: en 2015 inyectó 480,5 millones a las arcas locales gallegas y en 2025 supera los 587 millones, un 22% más.

En zona rústica, los ingresos del IBI rozan los 20 millones, casi un 83% más que hace diez años, cuando se situaban en 10,9 millones. Mientras, el IBI de bienes de características especiales, que grava presas, centrales eléctricas, refinerías, autopistas o aeropuertos, alcanza los 41,5 millones, un 40% más que en 2015, cuando sumaba 29,7 millones.

Tendencia al alza

Se trata, además, de un impuesto que sigue creciendo: entre 2024 y 2025, el IBI total suma 16,8 millones más, un 2,7% adicional, de los cuales 12,6 millones corresponden al urbano.

¿Por qué sigue subiendo en 2025? El avance del IBI no se agota porque es un impuesto estable, menos expuesto al ciclo económico. Se alimenta de nuevas altas de inmuebles, actualizaciones catastrales, mayor base imponible, ajustes de tipos y mejoras en la gestión recaudatoria. Además, tiene impacto directo sobre hogares y empresas propietarias. Aunque no toda la subida implica necesariamente que cada recibo individual haya aumentado en la misma proporción, sí indica que el conjunto de contribuyentes soporta una mayor carga por impuestos vinculados a la propiedad inmobiliaria.

Provincias

El mapa fiscal gallego muestra una clara asimetría. Entre 2015 y 2025, los concellos de la provincia de A Coruña ingresaron 109,8 millones más por impuestos directos e indirectos, un 30,1% más; mientras que los de Pontevedra ganaron casi 79 millones, un 30,4% más; los de Lugo, 30,2 millones, un 29,5% más; y los de Ourense, 13,1 millones, un 13,7% más. A Coruña y Pontevedra concentran más del 80% del aumento total.

En el IBI urbano, la pauta se repite, con los ayuntamientos de A Coruña a la cabeza: 255,7 millones, 45,6 millones más que hace una década, lo que supone casi un 22% más. Les siguen los de Pontevedra, con 195,4 millones, 42,8 millones más y un incremento del 28%; los de Lugo, con 71,4 millones, casi 13 millones más y un 22,2% más; y, finalmente, los de Ourense, con cerca de 65 millones, 5,6 millones adicionales y un aumento del 9,4%. Los municipios ourensanos quedan claramente rezagados, reflejo de un mercado inmobiliario más pequeño y menos dinámico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents