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Pontevedra quintuplica la superficie asignada a quemas preventivas

Este año la Xunta tiene previsto acometer estas actuaciones en casi 2.000 hectáreas

Un incendio forestal en imagen de archivo.

Un incendio forestal en imagen de archivo. / Iñaki Osorio

N. V.

Santiago

Cada año, antes de que llegue la época de mayor riesgo, la Xunta acomete una serie de quemas en puntos estratégicos del monte gallego. No son incendios, sino intervenciones planificadas: se aplica fuego de forma directa sobre la vegetación bajo condiciones meteorológicas precisas —temperatura, viento, humedad— que permiten confinarlo en un área predeterminada y controlar su intensidad. El objetivo no es destruir, sino lo contrario: retirar del monte de forma ordenada la acumulación de matorral y restos vegetales que, en verano, actúan como combustible para los grandes incendios. 

En este contexto, después de padecer el verano pasado la peor ola de incendios de este siglo, con 118.763 hectáreas calcinadas según los datos de la Xunta, este año la superficie asignada a estas quemas preventivas aumenta considerablemente: pasa de las 1.436 hectáreas previstas en 2025, a 1.927 para este 2026, si bien el número total de actuaciones baja ligeramente, de 250 a 244. 

Estas cifras son, en todo caso, orientativas, y quedan a merced de las condiciones meteorológicas. De hecho, generalmente no se cumplen: el año pasadose acometieron alrededor de 125 actuaciones en poco más de la mitad de la superficie prevista, 800 hectáreas. 

En cuanto a este 2026, la organización de este mecanismo de gestión del fuego varía considerablemente. Mientras que el año pasado las actuaciones previstas en Pontevedra eran casi testimoniales (30 parcelas y 122 hectáreas), en el nuevo plan antiincendios de la Xunta casi se quintuplica la superficie en la que se acometerán quemas prescritas, alcanzando las 600 hectáreas. El número de acciones también aumenta, en un 126% (68 parcelas). 

En el extremo contrario se sitúa Lugo, que recorta drásticamente su presencia en este programa: pasa de 86 actuaciones previstas y 386 hectáreas en 2025, a 59 y 240 en 2026, una reducción de cerca del 38% en superficie. Ourense, la provincia que concentró el 86% de las hectáreas quemadas el año pasado, incrementa en cambio su superficie asignada a quemas prescritas en un 35% (de 306 a 414 hectáreas), aunque el número de actuaciones se mantiene prácticamente estable (de 53 a 50). Finalmente, A Coruña es la provincia con cambios más moderados: pierde 14 actuaciones (de 81 a 67) pero la superficie aumenta levemente, de 622 a 669 hectáreas.

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