Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pacientes polimedicados

Los riesgos de tomar cinco o más fármacos al día: desde olvidos hasta reacciones adversas

Cuántos más medicamentos se consuman más probabilidades hay de errores, lo que eleva el peligro de que los pacientes con enfermedades crónicas se descompensen y sean hospitalizados

Medicamentos en un botiquín.

Medicamentos en un botiquín. / FdV

Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

En Galicia casi medio millón de pacientes tienen prescritos cinco o más medicamentos de forma crónica. Pero esta combinación de medicinas tiene sus peligros y, por eso, hay que estrechar la vigilancia sobre estos enfermos. El riesgo depende, en todo caso, de la edad o la vulnerabilidad de cada persona, así como de su estado de salud. El principal problema es la adherencia al tratamiento, que se agrava teniendo en cuenta que el 70 por ciento de los gallegos polimedicados tiene más de 65 años. Olvidarse de tomar la pastilla a la hora que toca, confundirse de medicación o tomar una dosis que no es la indicada puede echar por tierra el tratamiento o derivar en complicaciones.

Pero además, si cualquier fármaco por sí solo puede provocar efectos secundarios, aunque sea en una proporción muy pequeña, la combinación de varios medicamentos eleva el riesgo de que aparezcan reacciones adversas como mareos, somnolencia, caídas, estreñimiento, sangrados, bajadas de tensión o problemas digestivos. Y si a esto se suma que estos tratamientos pueden tener interacciones entre sí, el peligro es mayor.

Un fármaco puede potenciar o bloquear el efecto de otro. Por ejemplo, algunos antiinflamatorios pueden aumentar el riesgo de sangrado si se toman con anticoagulantes, o empeorar la función renal si se combinan con ciertos tratamientos para la tensión.

Prescripción en cascada

La consecuencia es que, en ocasiones, aparecen complicaciones en el estado de salud de la persona sin que el médico detecte que es por culpa de los fármacos que está tomando y la respuesta es medicar aún más al enfermo. Se aumenta así de manera innecesaria la medicación al paciente. Es lo que se llama prescripción en cascada.

En suma, estos riesgos elevan las posibilidades de que el enfermo crónico sufra descompensaciones, empeore y termine en el hospital. Es por esta razón que los pacientes polimedicados necesitan un seguimiento estricto por parte de sus médicos. Es decir, más consultas y más tiempo de atención y esta supervisión debe hacerse desde Primaria.

Entre los fármacos sobre los que hay que poner especial atención están los anticoagulantes, antiagregantes, insulina y antidiabéticos, benzodiacepinas, hipnóticos, antidepresivos, antipsicóticos, antiinflamatorios, corticoides, diuréticos, antihipertensivos y protectores gástricos. De hecho, según datos del Sergas, hay casi 34.000 gallegos que tienen prescritos medicamentos considerados de alto riesgo. Entre ellos, hay pacientes que consumen opioides como el fentanilo que puede llegar a generar adicción, así como otros fármacos vinculados a posibles caídas, insuficiencia renal aguda o sangrados. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents