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Políticas de ahorro

Las recetas del Sergas para contener el gasto farmacéutico: más genéricos, incentivos a los médicos y compras centralizadas

Sanidade vincula el plus de productividad que paga a los médicos a que consigan que la factura en farmacia no suba por encima del 5 por ciento este año

Varias cajas de medicamentos genéricos en una farmacia.

Varias cajas de medicamentos genéricos en una farmacia. / Carlos Pardellas

Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

Más de 25 años lleva ya la Xunta peleando para intentar controlar el gasto farmacéutico. Las primeras medidas de relevancia se implementaron en 2010 con la puesta en marcha de un catálogo priorizado de medicamentos por parte de la Consellería de Sanidade que entonces encabezaba Pilar Farjas. Esta norma estableció que, dentro de los medicamentos con financiación pública, se priorizaran aquellos de menor precio para el mismo principio activo. Desde entonces el Sergas ha enfocado buena parte de sus esfuerzos en acotar un desembolso que le supone casi cuatro de cada diez euros de su presupuesto anual.

Una de las principales medidas de ahorro ha sido la apuesta por medicamentos genéricos y biosimilares. Los genéricos son fármacos idénticos a los de marca, pero se comercializan sin etiqueta comercial, bajo el nombre del componente activo y suelen ser más económicos. En Galicia son ya la mitad de las prescripciones: el 49 por ciento. Por otro lado, están los biosimilares, que son la versión más económica de fármacos biológicos, que utilizan organismos vivos para su desarrollo. En 2025 el porcentaje de prescripción de este tipo de medicamentos fue del 41 por ciento. También se ha impulsado la compra centralizada de fármacos, lo que permite importantes ahorros al Sergas.

Aun así, el gasto farmacéutico lleva once años creciendo con la única excepción de 2016, cuando se redujo un 1,4 por ciento. Como medida novedosa, la Consellería de Sanidade incluyó este año entre los objetivos que marca a sus áreas sanitarias topes tanto en el gasto en recetas como en farmacia hospitalaria. El incremento no deberá superar el 5 por ciento. Del cumplimiento de este objetivo depende el plus de productividad que cobran los profesionales sanitarios, que, en el caso de los médicos, oscila entre los 2.500 y los 3.000 euros anuales.

Seguimiento de las prescripciones

En estos acuerdos también se les puso límites a la compra de suministros mediante la fórmula de contratos menores, que no salen a licitación y, por lo tanto, suelen resultar más caros.

Pero además la Consellería de Sanidade hace un seguimiento exhaustivo de las prescripciones para garantizar que todas se adecúan a las necesidades del paciente y que no haya gastos superfluos. Así, por ejemplo, lanzó un plan de control dirigido a médicos «hiperprescriptores» para analizar las causas y conseguir que redujeran el gasto. También se llevaron a cabo programas de revisión de los pacientes polimedicados encaminados a reducir la medicación en aquellos casos en los que fuera posible. De esta manera se retiraron fármacos innecesarios, se evitaron duplicidades y se corrigieron dosis, lo que permitió prevenir interacciones y reducir ingresos o urgencias derivados de problemas con la medicación.

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