Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Salud mental

Influencias que atraen a adolescentes al mundo de las apuestas

Una investigación analiza cómo los jóvenes en contacto con pronosticadores de juegos en redes sociales, son más propensos a apostar

Una entrada a un salón de juego que recuerda que los menores están vetados.

Una entrada a un salón de juego que recuerda que los menores están vetados. / Marta G. Brea

Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

Una de las preocupaciones de padres y madres es con quién pasan tiempo sus hijos, una inquietud que ahora no se limita a la calle o al patio del recreo, sino que se ha ampliado al mundo digital, el principal entorno de ocio de los jóvenes hoy en día. Estudios como el promovido por Unicef y dirigido por el profesor compostelano Antonio Rial Boubeta entre cien mil adolescentes de 10 a 20 años de todo el Estado revelan que casi nueve de cada cien dedican más de cinco horas diarias a las redes sociales.

En esos entornos virtuales, y en internet en general, reciben todo tipo de influencias. Por ejemplo, el contacto «activo» de los chavales con tipsters —pronosticadores de juegos de apuestas en redes sociales, aplicaciones de mensajería o plataformas especializadas— se asocia a una intención mayor de apostar entre los jóvenes, más frecuencia de juego y menor percepción del riesgo.

Una investigación de la UVigo

Así lo recoge una investigación desarrollada por investigadores de la Universidade de Vigo y de la Universidad Miguel Hernández de Elche publicada en la revista Journal of Gambling Studies. El trabajo, coliderado por el profesor de la facultad de Educación e Traballo Social de la UVigo Manuel Isorna y por el profesor de Psicología Social de la UMH Daniel Lloret, concluye, tras encuestar a casi 800 estudiantes de ESO y FP gallegos, que la exposición «activa» a tipsters —que analizan deportes y monetizan sus predicciones a través de internet— constituye «un indicador temprano y consistente de vulnerabilidad al juego durante la adolescencia».

«Seguir a los tipsters, más allá de simplemente saber de su existencia, se asocia estrechamente con una mayor implicación en el juego, una menor percepción del riesgo y perfiles motivacionales asociados al juego de riesgo», señala el artículo. Los investigadores no se limitan a identificar esa asociación, sino que instan a intentar ponerle coto implementando más controles sobre esos contenidos en la web restringiendo los mensajes de apuestas integrados en contenidos digitales y deportivos «accesibles» a menores. De cara a los adolescentes, abogan también por formarlos desde la escuela y la familia para que sepan desmontar la «ilusión» de que controlan las apuestas y «corregir percepciones poco realistas de éxito».

El objetivo es que aprendan a identificar las estrategias persuasivas que utilizan estos influencers, que, según el artículo, «promueven el juego como una actividad rutinaria, rentable y socialmente aceptada» y subrayan las apuestas ganadoras mientras restan importancia a las pérdidas.

«Acoso y derribo» a los jóvenes

Isorna, que imparte clases en el área de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la UVigo, explica cómo el estudio parte de la «preocupación» por parte de los investigadores de «las nuevas formas» que tiene la industria de «captar potenciales jugadores». En concreto, el trabajo, indica, analiza las apuestas deportivas y revela un «acoso y derribo» hacia los chavales. Por ahora, comenta, las chicas están «un poco más protegidas, no reciben tanta presión».

Los chicos, en cambio, son los que más buscan a través de las redes sociales información deportiva y los que pasan más tiempo conectados analizando deportes. En «muchos» casos, los tipsters funcionarían como reclamos comerciales para los operadores del juego. Son figuras de «cierto renombre» que «presionan» a los chavales, que les transmiten la idea de que, «como saben tanto de deportes, ellos les van a ayudar a ganar mucho dinero», cuenta Isorna. Se trata, aclara, «del sesgo de experto». Se traslada a los jóvenes el mensaje del tipo «¿cómo alguien como tú que sabe tanto de deporte no va a apostar?» Les «hacen creer que son más listos de lo que son», recalca, además de presentarse como modelos aspiracionales grabando sus vídeos «en ambientes de éxito».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents