Educación
Los docentes gallegos encaran la sexta huelga del curso con un 8,6 por ciento de seguimiento, según la Xunta
Román Rodríguez ve la huelga convoca por CIG y STEG «fuera de lugar» y la asocia a una estrategia política del entorno nacionalista

Protesta de los profesores en Santiago, esta mañana. / Xoán Álvarez

Miles de profesores han salido este martes a la calle en Santiago convocados por CIG-Ensino y STEG en la que es la sexta jornada de huelga convocada este curso en Galicia. El seguimiento del paro ha sido del 8,61%, según datos facilitados por la Consellería de Educación, cuyo titular, Román Rodríguez, consideró las protestas «fuera de lugar» y las asoció a una «estrategia política del entorno nacionalistas».
Los dos sindicatos convocaron de nuevo a docentes desde Primaria e Infantil, pasando por Secundaria, Bachillerato, FP y enseñanzas de régimen especial, todo el arco de las etapas no universitarias, justo después de que la Xunta y cuatro sindicatos educativos de la Mesa Sectorial entre los que no figura ninguno de los convocantes anunciasen la recuperación del horario lectivo de Secundaria de 18 horas a partir de septiembre. Para CIG-Ensino y STEG se trata de «un anuncio propagandístico más, pero sin un texto concreto sobre el que negociar».
A pesar de que miles de docentes recorrieron las calles compostelanas para reclamar mejoras laborales y exigir una negociación al Gobierno gallego, bajo el lema de «Loitando construimos o ensino público galego», los datos de seguimiento facilitados por la Administracion revelarían que la jornada de paro tuvo la menor incidencia de las convocadas hasta ahora este curso. Las precedentes fueron una en septiembre, dos en octubre y otras dos en diciembre.
Antes de iniciar la marcha, la secretaria nacional de CIG-Ensino, Laura Arroxo, sintetizó las demandas: «Queremos un documento donde se recojan mejoras laborales, donde recuperemos derechos que nos fueron arrebatados y donde avancemos en otros derechos. Estamos cansados de anuncios, estamos cansados de promesas y lo que no estamos viendo ahora mismo es ningún avance», incidió.
La postura de la Xunta
El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, que fue recibido en Vigo con gritos y abucheos de un grupo de docentes, habló de un «tren de protestas», incidió en que la protesta responde a un «mandato» del entorno nacionalista «de generar conflicto en la calle en los servicios públicos», como «herramienta política para llegar al poder». «Y lo vemos todos los días. Unos días toca Educación, otros días toca Sanidade, otros días toca una empresa y, al final, es un marchamo político por parte del sindicato nacionalista», sostiene.
Frente al bloqueo y retroceso que, a su juicio, representa la CIG, sindicato mayoritario en educación, contrapuso el diálogo y avance que manifiestan «la inmensa mayoría de los sindicatos». «Siempre fue imposible llegar a un acuerdo con la CIG», porque su posición está basada «en una crítica constante a un sistema educativo que, según los datos, funciona, y funciona bien», defiende el titular de Educación.
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