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Innovación

Galicia redobla su apuesta por la I+D: siete nuevas unidades mixtas buscan aplicar la ciencia en hospitales, granjas y carreteras

La Xunta impulsa siete nuevas unidades mixtas de investigación, que se suman a las tres ya existentes, con 17,56 millones de presupuesto para aplicar la ciencia gallega en sectores como la salud, la energía o la avicultura

Daniel García (Gradiant), Ángel F. González (Grupo Ecobiomar IIM-CSIC) y Santiago Rodríguez (ITG).

Daniel García (Gradiant), Ángel F. González (Grupo Ecobiomar IIM-CSIC) y Santiago Rodríguez (ITG).

Elena Ocampo

Elena Ocampo

Vigo

No son siete proyectos más. Son siete intentos de llevar la ciencia gallega allí donde más se juega su utilidad: al hospital, a la granja, a la depuradora, al mar o a la carretera. La Xunta ha dado luz verde a siete nuevas unidades mixtas de investigación, alianzas entre universidades, centros tecnológicos, organismos públicos y empresas que suman 17,56 millones de euros de presupuesto y 7,02 millones de ayuda pública.

Pero la imagen completa es más amplia: la resolución moviliza más de 11 millones de inversión pública para diez unidades, porque a esas siete nuevas se añaden otras tres ya existentes que evolucionan de fase.

El mapa que dibuja esta convocatoria resulta revelador. Galicia quiere que su I+D deje de medirse solo por artículos científicos o ensayos de laboratorio y empiece a notarse también en procesos, productos y servicios.

La lista de sectores escogidos lo dice casi todo: salud, alimentación, energía, movilidad sostenible, acuicultura, industria biofarmacéutica y naval. Menos ciencia encerrada y más ciencia con capacidad de intervenir en la economía real.

La nueva unidad con mayor presupuesto es la impulsada por la Universidade de Vigo junto a Cooperativas Ourensanas (Coren) y Sertogal, con 4,39 millones de euros, centrada en una avicultura más sostenible y de mayor calidad. La propuesta busca incorporar tecnologías digitales avanzadas a las granjas, optimizar procesos y mejorar bienestar animal, eficiencia y resiliencia. Es, en el fondo, una fotografía bastante precisa de cómo se transforma hoy el sector agroalimentario: producir, sí, pero con mejores datos, más control y menor impacto.

Le sigue en montante económico la alianza entre la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y SunRock Biopharma y que lidera Mabel Loza, con 2,73 millones para el desarrollo preclínico de terapias biológicas. El foco encaja con la propia trayectoria de la empresa, orientada a anticuerpos frente al cáncer y enfermedades inflamatorias. Que una de las principales apuestas se sitúe en ese terreno revela también otra ambición: acortar la distancia entre la investigación biomédica y su futura aplicación clínica.

Movilidad e hidrógeno

En energía, ITG, Naturgy Innovahub y Flything Technologies movilizan 2,46 millones con «Power2X» para transformar residuos en vectores energéticos como hidrógeno y biometano.

En movilidad, CTAG, Begas Motor y Kinergy Fuel Cell destinarán 2,16 millones a «Smartmove», una apuesta por sistemas de control avanzado para soluciones sostenibles basadas en hidrógeno. Entre ambos proyectos se perfila una idea de fondo: que la transición energética gallega no aspira solo a consumir tecnología, sino también a desarrollarla.

La salud reaparece en UMI-MedIA, la unidad promovida por Fidis, Biodigital Tech y Edisa, con 1,92 millones. Su objetivo es llevar la inteligencia artificial generativa al entorno hospitalario. Su responsable, Adrián Mosquera, defiende que aspira a ser «la primera unidad de este estilo en España», con una transformación «real, inmersiva y autónoma» de estas herramientas en hospitales. Más allá del titular, el reto es claro: integrar IA clínica sin convertir la asistencia en un proceso deshumanizado.

Completan las nuevas unidades la alianza entre el IIM-CSIC, «Octolarvae» y el Instituto para el Crecimiento Sostenible de la Empresa, con 2 millones de euros, para desarrollar acuicultura regenerativa en Galicia; y la formada por Gradiant, Mestrelab e Hifas da Terra, con 1,9 millones, centrada en IA, datos y seguridad para la fabricación química y biofarmacéutica.

Son dos líneas que conectan con fortalezas muy reconocibles del ecosistema gallego: el mar como espacio de innovación y, por otro lado, la biotecnología como sector en expansión.

Transferir conocimiento

La convocatoria no se limita a crear nuevos consorcios. También financia la consolidación de tres proyectos ya en marcha. Entre ellos, Greco II, entre CTAG y empresas del grupo Copo y Unimate Robótica, para tecnologías verdes e inteligentes en automoción; el centro mixto O estaleiro do futuro, entre la Universidade da Coruña, Navantia y Stgo Diseño y Multimedia; y una nueva alianza entre CTAG, Borgwarner y Little Electric Car España para investigar módulos térmicos para vehículos eléctricos resilientes.

La Xunta sostiene que estos consorcios buscan crear empleo cualificado, transferir conocimiento al tejido empresarial, atraer compañías a Galicia, reforzar las capacidades de los organismos de investigación y mejorar la competitividad. Con esta resolución, además, queda activado el 100% de la inversión del programa Activa I+G+i convocado en 2025, dotado con más de 41 millones de euros.

Vistas en conjunto, estas unidades cuentan mejor que cualquier eslogan hacia dónde quiere mirar Galicia: a una ciencia menos contemplativa y más útil, capaz de tocar la vida real. Allí donde una tecnología deja de ser promesa y empieza a convertirse en granja, hospital, astillero o carretera.

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