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Salud

Galicia se abre paso hacia un nuevo modelo de cribado de cáncer de mama que valora el riesgo y no solo la edad

La Xunta de Galicia decidió ampliar el cribado a mujeres de hasta 74 años, pero aún no ha definido si bajará la edad de las mamografías a los 45, como reclaman algunos especialistas

Una especialista en radiodiagnóstico realiza una mamografía a una mujer.

Una especialista en radiodiagnóstico realiza una mamografía a una mujer. / Ferran Nadeu

Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

En 2024 Galicia logró reducir la cifra de ingresos por tumores en general, pero en ese listado no se incluían los malignos de mama: las hospitalizaciones pasaron de las 2.108 de 2023 a las 2.323 al año siguiente. No obstante, oncólogos especializados en cáncer de mama como Jesús García Mata, presidente de la Sociedad Oncológica de Galicia y jefe del servicio de Oncología del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense, destacan que se redujo la mortalidad, un argumento que comparte la también oncóloga Beatriz Alonso de Castro, médica adjunta de oncología del Complexo Hospitalario Universitario da Coruña e investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña, y ambos resaltan que ese indicador esperanzador debe mucho a la detección precoz en el cribado con mamografía.

Los datos de ese programa, sin embargo, revelan que «los tumores invasivos presentan al diagnóstico un estadio más avanzado de lo que sería deseable». Frente a la cuestión de si habría que empezar las exploraciones sistemáticas antes, ya que a los especialistas les preocupa que aumenten los casos entre personas más jóvenes, la Consellería de Sanidade propone un acercamiento diferente: utilizar como criterio para pasar por el «screening» el factor de riesgo y no solo la edad tomando como base la medicina personalizada.

«Las decisiones de la Xunta en relación a los cribados se adoptan siempre sobre la base de la evidencia científica», enfatizan desde Sanidade. Al respecto, explican que una Ponencia constituida por el Gobierno y las comunidades está revisando la evidencia disponible y debatirá sobre la «pertinencia» de bajar la edad de cribado a los 45 años (lo que ya contemplan cuatro comunidades) y subirla a los 74, siguiendo directrices europeas.

Una decisión «acertada»

Galicia ya ha adoptado la parte superior de esa horquilla, los 74, «de forma pionera» por tratarse, alegan, de una decisión «más clara». «Los datos indicaban que un número importante de mujeres podrían beneficiarse de un diagnóstico precoz sin que se vieran incrementados efectos no deseados y que debemos mantener minimizados en el caso de cribados poblacionales de cáncer, como son, entre otros, los falsos positivos y el sobrediagnóstico», aseguran desde Sanidade. La decisión, subrayan, fue «acertada».

En cambio, bajar la edad a los 45 años, que García Mata da por hecho en el futuro y que para Alonso de Castro es una «buena edad», con «aval científico», todavía no está cerrado pese a que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, avanzó en 2023 que su intención era ampliar en un 50% el número de beneficiarias, ampliando la horquilla por arriba, como ya se hace, e incorporando a las mujeres de 45 a 49 años.

Precisamente sobre la ponencia para rebajar la edad de cribado se pronunció esta semana el Ministerio de Sanidad, comprometiéndose con la reducción en línea con la evidencia científica, una recomendación que podría publicarse ya antes de 2027 si las comunidades le dan luz verde. De ello informó este jueves María Varela, paciente de cáncer de mama metastásico con 43 años, tras reunirse con altos cargos del departamento.

Varela, cuya petición para adelantar las mamografías a los 40 años recabó por ahora casi 88.000 apoyos, explicó que el Gobierno le trasladó que su intención es llevar la propuesta a la Comisión de Salud Pública en mayo. Aún tendría que pasar después por la Comisión de Prestaciones, Aseguramiento y Financiación y superar la votación de las autonomías en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).

El rol del proyecto Xenoma Galicia

Preguntada la Consellería de Sanidade por si apoyaría ese adelanto llegado el caso, el departamento que dirige Antonio Gómez Caamaño responde que «las decisiones de calado sobre las prestaciones del Sistema Nacional de Salud deben ser abordadas con todos los agentes implicados e sobre la base del consenso de criterios técnicos». En ese sentido, insisten en que, en materia de cribados de cáncer, «los criterios técnicos los establece la Ponencia de Cribados y, posteriormente, se aprueban en la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial». «Es en el marco de ese foro donde debe abordarse y acordarse cualquier decisión al respecto».

En todo caso, respecto a ese nuevo límite inferior, el Sergas asegura que «actualmente» se lleva a cabo un cribado mamario entre los 45 y los 49 años en el marco del proyecto Xenoma Galicia, «estratificando el riesgo a través de análisis genéticos». A esto se sumaría la «apuesta por la medicina personalizada» a través del liderazgo de proyectos como el Mamo Risk, «basado en la personalización del riesgo en función de factores de riesgo o de protección de cada mujer».

Por tanto, señalan, «la edad es un criterio a tener en cuenta, pero no el único». De hecho, inciden en que este proyecto de investigación «aspira a cambiar el paradigma de los cribados de cáncer de mama de cara a orientarlos a las mujeres que tengan más riesgo de padecer la enfermedad».

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