Educación
Acercamientos excesivos, humor sexista o usurpación digital de identidades: lo que la Xunta considera acoso al docente
La premisa de partida es «tolerancia cero» y, demostrado el hostigamiento, se evitará la convivencia en el mismo entorno laboral con la persona acosadora

Convocatoria de examen de una oposición para el profesorado. / Marta G. Brea

Hace unos días trascendió que un alumno de Vigo estaba siendo investigado por manipular la cuenta de una docente en internet y este mismo martes un juez le quitó la razón a otra profesora que se sentía víctima de una campaña «de acoso y derribo» por parte de unos progenitores.
A esos frentes, el alumnado y las familias, pero también a las relaciones entre el propio profesorado y con otro personal, se dirige el Protocolo del personal docente de la Consellería de Educación «para la prevención y la actuación frente al acoso y los actos contrarios a la libertad sexual y a la integridad moral en el trabajo», cuyo borrador ya está en manos de los sindicatos para formular aportaciones.
El documento puesto sobre la mesa comprende «todos los actos de agresión física, psíquica o emocional que el personal docente pueda padecer con ocasión o como consecuencia de su prestación de servicio, más allá de los propios del acoso». Incluye no solo cualquier posible situación que se produzca en los centros, sino también en excursiones, cursos de formación o desplazamientos compartidos entre el domicilio y el trabajo, además de durante los permisos o similares.
Tolerancia cero
El protocolo, voluntario para las personas afectadas, tiene como misión la investigación preliminar y la evaluación de los hechos con la intención de adoptar medidas de reparación de la víctima, que será oída en audiencia, al igual que el presunto responsable.
La premisa de partida es «tolerancia cero» y, «probada» la existencia de acoso, se evitará la «convivencia» en el mismo entorno laboral con la persona acosadora y lo mismo en el caso de agresiones sexuales o de violencia de género.
Asimismo, la aplicación de la guía puede servir para dirimir si procede incoar un procedimiento disciplinario contra el presunto responsable o dar traslado al Ministerio Fiscal si las conductas pueden ser constitutivas de delito. De hecho, si se trata de agresiones sexuales o de violencia de género, se notificará a la Fiscalía.
El listado de ejemplos que pueden desencadenar la apertura del protocolo es largo e incluye comportamientos que se corresponderían con diversos tipos de acoso, desde el acoso sexual al moral o psicológico, así como con supuestos de violencia de género o agresiones sexuales.
En la relación de conductas que se recogen en el borrador, y a título «orientativo» y como ejemplo, la Xunta incluye el «acercamiento físico excesivo e innecesario», el uso de humor sexista u homófobo, negarse a nombrar a una persona trans conforme a su identidad de género o reprender reiteradamente a alguien en público.
Nuevas tecnologías
No falta la alusión a las nuevas tecnologías y al ciberacoso a través de redes sociales, plataformas de mensajería o mediante herramientas de IA, relevantes en la actualidad. Entre los comportamientos que enumera el documento figuran la usurpación de la identidad y la creación de perfiles falsos, la divulgación a través de internet de grabaciones de móvil en las que se intimide o agreda a la persona, el acceso no autorizado al ordenador de otra persona o la difusión sin permiso de información personal.
El documento, como la negociación, en general, del Plan de Igualdade, tardó en llegar, como critican desde la CIG. Lo hace más de dos años después de que se aprobase el que afecta a los empleados de la Administración general de la Xunta y un año después del que protege a los trabajadores del Sergas.
Estos episodios se producen en un contexto en el que sindicatos como Anpe, a través del Defensor del Profesor, han denunciado la indefensión e impotencia que siente el colectivo ante fenómenos como el ciberacoso, conductas agresivas del alumnado o presiones de los padres. En los últimos tiempos, también se da el caso de profesores que rechazan acompañar al alumnado en las salidas fuera del centro o viajes mientras que, ya en Primaria, hay profesionales que se sienten «desbordados».
Suscríbete para seguir leyendo
- Un furancho de Redondela, multado con 45.000 euros por no dar de alta a sus trabajadores
- La historia de superación de Sandra y Antonio, de dormir en la calle a abrir un comercio de barrio en Ourense: «La primera noche dormimos en un parque»
- Vigo recibirá a los reyes Felipe y Letizia a finales de mayo por el Día de las Fuerzas Armadas, con seis jornadas de celebración
- Casi 20.000 hectáreas de Pontevedra y seis concellos más, declaradas para la caza libre
- El Paseo de Alfonso acoge el sábado la tercera edición de «A nosa memoria», un homenaje a Rubén Berto Covelo
- Condenan a una mujer por violencia doméstica contra su marido en Cangas
- Muere Carlos López, jefe de Ginecología del Chuvi y descendiente de Ramón y Cajal
- Clases a funcionarios de la Xunta para gestionar el estrés y aprender a usar la IA