Parlamento gallego
Más votos, más dinero: el BNG gana financiación y el PSdeG la pierde tras las elecciones
El DOG publica este martes las subvenciones concedidas a los partidos con representación en la Cámara en la XII legislatura y, con su mayoría absoluta, el PPdeG sigue acaparando más de la mitad de los dos millones a repartir

La líder del BNG, Ana Pontón, y su homólogo del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, en un deate electoral celebrado con motivo de las autonómicas de 2024. / Xoán Álvarez
Dos millones de euros. Eso es lo que la Xunta reparte cada año durante las dos últimas legislaturas entre los partidos con representación en el Parlamento de Galicia para financiar su actividad. La cantidad total no cambia, pero sí cómo se divide, y las elecciones de 2024 han movido mucho la balanza, especialmente entre los partidos de la izquierda: mientras que el Bloque Nacionalista Galego liderado por Ana Pontón, primer partido de la oposición, ha ganado un 29% más de financiación, el PSdeG ha perdido casi un tercio de la suya.
La fórmula para repartir ese dinero es sencilla: el 40% se distribuye según los escaños que tiene cada partido en la Cámara, y el 60% restante, según los votos obtenidos en las últimas elecciones autonómicas. Más representación y más respaldo electoral equivalen a más dinero público para funcionar. Así lo establece la Ley 9/2015, de 7 de agosto, de financiamento das formacións políticas.
El BNG se sube casi tanto como baja el PSdeG
El gran beneficiado es el BNG, que en 2024 logró su mejor resultado hasta la fecha: pasó de 19 a 25 escaños y de un 23,78% a un 31,34% de los votos. Eso se traduce en 151.000 euros más de financiación anual, subiendo de los 515.872 euros de la XI legislatura a los 667.480 de la actual, un aumento del 29,4%. El partido liderado por Ana Pontón recibe así algo más de un tercio del total repartido, un recorrido que contrasta con el de hace apenas una década: en la X legislatura, relativa a las elecciones autonómicas de 2016, con solo 6 escaños y el 8,33% de los votos, los nacionalistas ingresaban apenas algo más de 170.000 euros (el montante total también era ligeramente menor, de 1,8 millones). Esos comicios, en todo caso, estuvieron marcados por la entrada por primera y última vez de la coalición de izquierdas En Marea en la Cámara, con 14 escaños y el 19,07% de los votos, que recibió casi 200.000 euros.
El espejo inverso es el PSdeG. Con sus peores resultados históricos en unas autonómicas gallegas —de 14 escaños y el 19,38% de los votos en 2020 a 9 escaños y el 14,07% en 2024—, los socialistas de José Ramón Gómez Besteiro han perdido en esta XII legislatura 128.000 euros de financiación anual, un recorte del 31,8% con respecto a la anterior, que les deja con 275.982 euros, apenas el 13,8% del total repartido. Es el nivel más bajo de financiación que ha recibido el partido en la Cámara gallega en las últimas décadas, que no ha dejado de perder escaños desde 2009 y se queda lejos de los 25 que entonces le había permitido gobernar en coalición con el Bloque.
El PPdeG, la mitad
El PP también registra un descenso, aunque mucho más moderado: 46.800 euros menos, un 4,3% menos, tras perder dos diputados en las elecciones de 2024. Aun así, con la mayoría absoluta de la Cámara —tiene 40 escaños—, sigue acaparando más de la mitad del dinero: 1.032.720 euros. En el extremo opuesto, Democracia Ourensana entra por primera vez en el reparto con su único diputado y el 1,02% de los votos, lo que le da derecho a 23.816 euros, el 1,2% del total.
Estos cambios en las cuantías comenzaron a apreciarse ya en el año 2024, aunque de forma parcial. Al tratarse del año electoral —las elecciones fueron en febrero—, una parte de la subvención todavía se calculó en base a los resultados de los comicios de 2020. A partir de 2025, y durante lo que quede de la XII legislatura, se aplicarán ya los nuevos valores de forma completa.
Este dinero solo puede destinarse al funcionamiento interno de los partidos: personal, asesores, estudios, material de trabajo..., y no puede usarse en campañas electorales, para las que existe una financiación diferenciada. Es, en definitiva, lo que permite a cada formación desarrollar su actividad parlamentaria con ciertos recursos garantizados. Además, la ley obliga a los partidos a llevar una contabilidad específica de estas subvenciones y a someterlas a procesos de fiscalización y control público para garantizar la transparencia en el uso de los fondos.
Así, la evolución de estas subvenciones en los últimos años muestra también el cambio en el mapa político gallego: un BNG en crecimiento, un PSdeG en retroceso y un PPdeG que se mantiene desde 2009, algo que se traduce no solo en la representación parlamentaria, sino también en la financiación pública.
Suscríbete para seguir leyendo
- El día en que A Cañiza pasará a llamarse a A Caniza y Cangas incorpora «apellido»: entra en vigor el nuevo Nomenclátor de Galicia
- Herida grave una niña de 10 años tras precipitarse desde el balcón de su casa en Vigo
- Iturmendi, una ferretería con más de 80 años que vendió las primeras lavadoras de Vigo
- China navega en un mundo aparte: pesca 20 toneladas más por cada una que pierde la flota española
- «En liquidación»: cierra la cadena de moda Emilio Iglesias, con cuatro tiendas en Vigo
- El Sepe prevé que Galicia sea una de las comunidades que más empleo cree hasta 2028, cuando el país alcanzará 23,4 millones de cotizantes
- El naval vigués crece en el Mediterráneo con el elevador de barcos para yates «más grande del mundo»
- Ya en vigor: hasta 3 años de excedencia por cuidado de hijos en Galicia