Rueda celebra los «cambios organizativos» en el TSXG si sirven para garantizar la imparcialidad sobre los eólicos
Asegura que el nuevo plan de usos del Pazo de Meirás incluirá «toda su historia»

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, este lunes tras el Consello de Goberno. / Xoan Álvarez / FDV
Cuestionado sobre la decisión de la nueva presidenta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), María Azucena Recio González, de forzar el traslado de los jueces Luís Villares y María Dolores López de la sección tercera de la Sala de lo Contencioso, que ha paralizado decenas de proyectos eólicos en los últimos tiempos, a la cuarta, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha atribuido la decisión a «cambios organizativos», explicando que se trata de una «decisión interna» que no ha querido entrar a valorar.
«No valoro esa decisión, simplemente me remito a que el tribunal argumentó que la reorganización del Tribunal Superior de Xustiza servía para garantizar la imparcialidad de la sala. Por lo tanto, si esta finalidad se consigue, yo lo celebro. Creo que la justicia tiene que funcionar así», ha afirmado «al contrario de lo que hacen algunos partidos políticos que, cuando creen que les convienen los procedimientos judiciales, les gusta todo mucho; cuando no, critican directamente a los jueces o a las juezas que emiten esos pronunciamientos y no las sentencias».
Sobre el alto grado de paralización en el desarrollo eólico en la comunidad, reconoció que la Xunta «discutió» esas decisiones, y que finalmente el Tribunal Superior y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea les dieron la razón, señalando que el Ejecutivo autonómico ya paraliza muchos parques y que, cuando se aprueban, es porque cumplen con la normativa.
Pazo de Meirás
También este lunes, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consello de Goberno, el presidente de la Xunta fue cuestionado sobre el plan de usos que está elaborando su Ejecutivo para la resignificación del Pazo de Meirás, en relación a la reciente sentencia que obliga a la familia del dictador a devolver el inmueble al Estado. Sobre si este plan incluirá o no un espacio para la memoria democrática, como reclaman los colectivos memorialistas y los partidos de la oposición, Rueda aseguró que la Xunta intentará reflejar «toda su historia», porque «no se puede pretender» reflejar solo una parte.
Destacó así la «larga historia» del Pazo, asegurando que «en encontrar el equilibrio está la virtud» y que eso es lo que intentará hacer la Xunta. Sobre el plan de usos, la Xunta solo ha avanzado que partirá del elaborado en 2020, con el objetivo de convertir el Pazo de Meirás «en una equipación útil para el ecosistema de la creación cultural actual respetando la historia de este lugar y apostando por darle un uso centrado en el fomento de la creación y en la difusión de la cultura gallega contemporánea».