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AYUDAS A LA EDUCACIÓN

El 38,6% de universitarios gallegos becados pierde la ayuda tras el primer año de estudios, el dato más elevado de la década

Con todo, los becarios se esfuerzan más que sus compañeros de pupitre: consiguen aprobar más materias, acabar la carrera en menos tiempo y salir con un mejor expediente

Un acto de homenaje a los mejores expedientes de la selectividad.

Un acto de homenaje a los mejores expedientes de la selectividad. / Xoán Álvarez

Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

Si acceder a la universidad puede resultar complicado para quienes aspiran a grados muy codiciados, mantenerse tampoco es fácil y menos todavía aguantar hasta el final. En esa carrera por la formación llegan antes a la meta, y con mejores expedientes, los que se ven azuzados por la necesidad de mantener una beca. Aun así, no todos consiguen revalidar los méritos después del primer año de estudios. De hecho, el porcentaje de universitarios gallegos becados que se queda sin ese apoyo tras un solo curso en la facultad ha marcado un máximo en la última década, al alcanzar el 38,6 por ciento de los beneficiarios.

Son los datos más recientes del Ministerio de Universidades, relativos a la promoción que inició su periplo académico en la facultad en 2022-2023. Reflejan una subida de dos puntos porcentuales con respecto a los compañeros que los precedieron un año antes y de cinco puntos si se toma como referencia el comportamiento prepandemia, si bien Galicia no es de las que más sufre el fenómeno: se encuentra en la segunda mitad de la tabla autonómica en el indicador, empatada con la media estatal.

Aunque es en el primer curso cuando se concentra la pérdida masiva de la inyección económica de la Administración General del Estado, las estadísticas permiten comprobar, en el caso de promociones anteriores, que no se limita a ese período. Entre quienes se estrenaron en los campus gallegos en 2020-2021, a la tasa de pérdida de beca del primer año —entonces un 32,5%— se sumó un 13% el segundo año y un 8,3% en el tercero. Es decir, más de la mitad del alumnado beneficiario se queda sin ese respaldo en algún momento a lo largo de sus estudios.

Desempeño académico

A la hora de beneficiarse de una beca del Gobierno central, no solo cuentan los condicionantes económicos, sino también el desempeño en los estudios, al igual que sucede en Galicia con el modelo de gratuidad de la matrícula. Y los indicadores de Universidades que miden resultados siguen demostrando que la beca incentiva el esfuerzo en comparación con quienes no reciben esa prestación.

El indicador más evidente es el de rendimiento académico, que evalúa los créditos (materias) superados en relación con los matriculados. En el curso 2023-2024 esa tasa se situó en un 88,9% entre el alumnado con beca, pese a que se inscriba, de media, en más asignaturas que sus compañeros. En cambio, entre los no becarios se quedó en el 73,3%, es decir, 15,6 puntos porcentuales por debajo, la segunda brecha más acusada del conjunto autonómico, solo por detrás de la andaluza, en torno a un punto más.

Pese a asumir más carga académica, el becario tipo finaliza antes: en 4,75 años un grado de cuatro, frente a los 4,95 que necesita el resto del alumnado. Asimismo, concluye la formación con una mejor nota media de expediente, con un 7,22, frente al 7,15 de los compañeros. Y eso que, de entrada, el marcador es el contrario: quienes cuentan con la ayuda acceden a la facultad con una media de 10,21, dos décimas menos que quienes no se benefician de la ayuda.

Una de las grandes preocupaciones de las administraciones educativas, hasta el punto de que la Xunta, por ejemplo, asocia su reducción a más fondos para los campus, es el abandono, que también afecta a las enseñanzas universitarias. Los becarios se resisten más a rendirse: quienes desisten tras el primer año suponen un 16,2% en la promoción de 2021-2022, mientras que entre los no becados alcanza el 20,9%. La misma situación se reproduce al analizar los cambios de carrera: un 8,3% de beneficiarios de ayudas del Gobierno cambia de grado tras probarlo, frente al 9,8% de no beneficiarios.

Perfil del alumnado más afectado

Igual que ocurre con otras variables que miden el éxito educativo, las chicas vuelven a destacar por su mejor rendimiento: entre ellas, la tasa de pérdida de beca el primer año se sitúa en el 35,9%, seis puntos menos que entre los chicos.

Por otro lado, no todas las carreras son iguales. Es el estudiantado matriculado en Derecho el que lidera la pérdida de becas tras el primer año, con casi un 63%, seguido por el de Turismo y Hostelería y el de Administración y gestión de Empresas. Ocurre lo contrario con los matriculados en Maestro de Educación Infantil (17,1%) o Psicología (18,6%).

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